lunes, 23 de abril de 2012

IMPRESCINDIBLE





La viñeta de Forges de hoy en EL PAÍS, lo dice mejor que todas las palabras: las bibliotecas públicas son imprescindibles. Con crisis o sin crisis, el libro y la biblioteca, que es la casa viva de los libros, son una herramienta imprescindible para la libertad y para la decencia cívica, para el futuro de nuestros hijos. Por eso causa desolación que la ampliación de la Biblioteca Pública de Úbeda siga cerrada, tantos meses y tantos miles de euros después de la finalización de sus obras. Por eso causa desolación –desolación civil, democrática– que Úbeda, que reunían tantas condiciones para ello, no haya querido en una ciudad del libro, en una especie de capital literaria de la provincia.

viernes, 1 de julio de 2011

CONFERENCIA DE ANTONIO ALMAGRO





A las 8 de esta tarde, y en el Salón de Actos “Julio Corzo” del Hospital de Santiago tendrá lugar la última de las conferencias del Ciclo de Conferencias sobre el Patrimonio Histórico. La clausura correrá a cargo de Antonio Almagro García, que pronunciará una conferencia titulada Santa María: magia, realidad y soluciones.

Antonio Almagro es Doctor en Historia del Arte, profesor de la Escuela de Magisterio de SA.FA. y en su haber tiene varias publicaciones de gran relevancia para el conocimiento de la historia moderna de Úbeda. Dentro de esas publicaciones destacan las dedicadas a la antigua Colegiata ubetense, dos obras fundamentales complementadas por decenas de artículos, que son un referente ineludible para los estudiosos del templo y que han convertido a Almagro en la persona que más y mejor conoce todos los entresijos históricos y artísticos de Santa María de los Reales Alcázares. Antonio Almagro, que desde hace tiempo viene lanzando rotundas y fundamentadas críticas contra las obras desarrolladas por la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía en Santa María entre 1986 y 2011, ha sido nombrado hace unos días Académico de la Real Academia de Bellas Artes de Nuestra Señora de las Angustias de Granada.

Por otra parte, cabe destacar que la conferencia ofrecida ayer por Pedro J. López, en la que se dio una visión positiva de la intervención en Santa María, contó con una nutridísima presencia de público, que llenó tres cuartos de la sala, lo que acredita el interés que el tema de Santa María despierta entre los ubetenses.

Saludos.

jueves, 30 de junio de 2011

CONFERENCIA SOBRE SANTA MARÍA





El Ciclo de Conferencias sobre el Patrimonio Histórico, organizado por el Ayuntamiento para conmemorar la declaración de Úbeda y Baeza como ciudades Patrimonio de la Humanidad, ofrece hoy su tercera cita. Así, esta tarde, a las 20:00 horas y en el Salón de Actos “Julio Corzo” del Hospital de Santiago, D. Pedro J. López González, Profesor de Geografía e Historia en el I.E.S. “San Juan de la Cruz” de Úbeda, ofrecerá la conferencia Una visión positiva de la restauración de Santa María. Como su propio título indica, Pedro J. López defenderá, con argumentos históricos y artísticos, el resultado final de las obras de intervención en Santa María que se iniciaron en julio de 1983. El hecho de que este joven historiador sea uno de los pocos estudiosos locales que defiende argumentadamente lo realizado en Santa María, coincidiendo así con lo manifestado por una amplia mayoría de ubetenses y situándose frente a la crítica opinión mayoritaria de los especialistas, convierte esta conferencia en un importante punto de reflexión.

Por otra parte, cabe señalar que la conferencia ofrecida ayer por D. Pablo Jesús Lorite Cruz sobre la figura de San Miguel resultó realmente interesante, enriqueciendo el debate histórico sobre la fecha de la conquista de Úbeda por parte de Fernando III, si bien la asistencia de público fue, incomprensiblemente, menor que en la primera de las jornadas.

miércoles, 29 de junio de 2011

CONFERENCIA SOBRE SAN MIGUEL





Esta tarde, a las 20:00 horas y en la Sala “Julio Corzo” del Hospital de Santiago, se celebrará la segunda de las conferencias programadas dentro del Ciclo de Conferencias sobre el Patrimonio Histórico. Bajo el título de Presencia de San Miguel en la historia de Úbeda desde la conquista hasta nuestros días, será ofrecida por Pablo Jesús Lorite Cruz, Doctor en Historia del Arte.

Lorite Cruz, experto en Iconografía, se doctoró, el 11 de junio de 2010, con el trabajo titulado Iconografía de San Miguel en la diócesis de Baeza-Jaén. Cabe señalar que en su tesis Pablo Jesús Lorite defiende como fecha de la conquista de la ciudad por parte de Fernando III el mes de mayo de 1234, lo que rebate las fechas que hasta ahora había venido ofreciendo la historiografía: en un primer lugar el 29 de septiembre de 1234 y, posteriormente, la tesis muy asentada del mes de junio de 1233. Su conocimiento de la presencia de San Miguel en la historia civil y religiosa de Úbeda y sus novedosas aportaciones en este ámbito garantizan una conferencia realmente interesante.

Por su parte, la conferencia relativa al palacio de los Orozco que ayer ofrecieron Manuel Martos Leiva y José Manuel Almansa Moreno, satisfizo las expectativas levantadas y supuso una elogiable aportación al conocimiento de uno de los edificios más bellos, originales y desconocidos de nuestra ciudad. Asistieron a la misma alrededor de cincuenta personas.

martes, 28 de junio de 2011

CONFERENCIA SOBRE EL PALACIO DE LOS OROZCO





Esta tarde, a las 8 de la tarde y en la Sala "Julio Corzo" del Hospital de Santiago, dentro del Ciclo de Conferencias sobre el Patrimonio Histórico que vienen celebrándose desde hace cuatro o cinco años por estas fechas para conmemorar la declaración de Úbeda como Patrimonio de la Humanidad, tendrá lugar la conferencia El palacio de los Orozco: particularidades y recuperación de un edificio único, dedicada al bello palacio de ressonancias francesas sito en la Plaza de San Pedro y que sirvió a Muñoz Molina de inspiración para su Beatus Ille, que en breve se publicará en Estados Unidos.

Los conferenciantes serán dos jóvenes ubetenses sobradamente preparados: José Manuel Almansa Moreno, Doctor en Historia del Arte y profesor universitario, que disertará sobre las particularidades del bellísimo edificio sito en la Plaza de San Pedro; y Manuel Martos Leiva, Licenciado en Bellas Artes en la especialidad de Restauración y Conservación y responsable de la intervención que actualmente se realiza en el palacio. Esta intervención ha permitido recuperar brillantemente la magnífica fachada del edificio, actuándose en estos momentos en el interior del palacio.

viernes, 28 de enero de 2011

PRESENTACIÓN DE LOS ÍNDICES DE "VBEDA"





Hoy, a las 8 de la tarde y en el Hospital de Santiago, tendrá lugar la presentación de los ÍNDICES de la Revista VBEDA. Realizados por Ramón Beltrán, Diego de la Cruz Martínez y Antonio Almagro, los Índices de esta revista se convierten, según la Asociación “Alfredo Cazabán Laguna”, impulsora de esta importante iniciativa, en “un instrumento que permita el rápido acceso manual a los contenidos para todos los que dispongan de la colección y, lo que resulta aun más interesante, para quienes se hagan con la edición digital completa de la revista”, que está siendo preparada por la propia Asociación y que puede consultarse en su página web (http://www.vbeda.com/), el gran portal cultural de la ciudad.

De todos es conocida la relevancia cultural e histórica de la revista VBEDA, uno de los grandes referentes culturales de la Úbeda del siglo XX. Fundada en enero de 1950 a iniciativa de ese gran alcalde que fue Pedro Sola, Juan Pasquau Guerrero fue su director y alma mater durante los dieciocho años en los que se publicó. Por eso, el acercar esa revista al gran público es una de las más importantes tareas culturales realizadas en los últimos años, lo que demuestra el buen hacer de una Asociación que, como la “Alfredo Cazabán”, es poco dada al autobombo y apuesta por el trabajo serio, responsable y callado, que es el trabajo que finalmente cala hondo en la cultura de una ciudad.

Asimismo, la Asociación informa de que con este acto (en el cual se repartirán 100 cds con los Índices de VBEDA) se da el pistoletazo de salida al Club de Lectura “Antonio Machado”. Este Club de Lectura, ligado a la Biblioteca Pública “Juan Pasquau”, ha sido puesto en marcha por la Asociación “Alfredo Cazabán” (que se encargará del desarrollo de las actividades que le sean propias) gracias a la iniciativa y generosa aportación económica de Antonio Muñoz Molina; para el desarrollo de las actividades del mismo, el Ayuntamiento de Úbeda ha puesto a disposición una de las salas propias de la Biblioteca Municipal.

jueves, 16 de diciembre de 2010

PREMIO A LA CONCORDIA PARA MUÑOZ MOLINA




El escritor Antonio Muñoz Molina ha sido galardonado con el Premio Concordia 2010, que concede la Fundación Fernando Abril Martorell. Se trata de un prestigioso premio destinado a reconocer pretenden reconocer “la trayectoria de personas o entidades que hayan destacado en la práctica, defensa o difusión de los valores de tolerancia y humanismo o en el impulso del consenso como método para la consolidación de la libertad y de la democracia en España.” A Muñoz Molina, que se ha consolidado en los últimos años como un referente ético de la ciudadanía española, se le ha concedido este XII Premio Abril Martorell como reconocimiento “a la defensa que en sus artículos y crónicas hace de los valores éticos de la Transición política, así como por la imparcialidad con la que el escritor aborda los problemas de la sociedad”, según Europa Press.

Ahora que los sectarismos de nuevo cuño, adobados de arrebatos justicieros o nacionalistas, parecen poner en peligro todo lo que con tanto esfuerzo, tanta generosidad y tanto sacrificio le costó conseguir a la sociedad española (esta democracia sin duda mejorable pero no por ello menos valiosa y defendible) parece oportuno que se premie a gente como Antonio Muñoz Molina, que sigue pensando que el espíritu de concordia, de entendimiento y de encuentro que hizo posible la Transición y la superación de cuarenta años de guerra civil y dictadura, sigue siendo válido para superar la difícil hora que atraviesa nuestro país. Su última novela, La noche de los tiempos, abunda en esa consideración sobre la necesidad de superar prejuicios y visiones sesgadas de la historia, reconociendo cuanto de valioso concurre en nuestro presente y despreciando cualquier pasado, sea cuál sea la ideología bajo la que se esconde, que esté teñido con sangre y odio.

En ediciones anteriores, este Premio ha sido entregado al rey Juan Carlos I, a políticos como Santiago Carrillo, Alfonso Guerra o Jordi Pujol, artistas como Agustín Ibarrola, filósofos como Fernando Savater o entidades como la CEOE, UGT y CC.OO., artífices de los Pactos de La Moncloa.

martes, 14 de diciembre de 2010

14 DE DICIEMBRE: "EL ALMA QUE ANDA EN AMOR"




“El alma que anda en amor, ni cansa ni se cansa”, escribe San Juan de la Cruz. Entonces ¿cómo podríamos cansarnos nosotros de leer, de escuchar, de aprender al mejor, al más grande sin duda de los poetas en lengua castellana? Aunque, en Juan de Yepes, lo de poeta es puro accidente, es añadidura y fleco de su entidad mayor de santo, de teólogo, de místico, de filósofo. En su discurso de ingreso en la Real Academia Española, bajo el título de Una hora de España, Azorín dijo nada menos que esto: “Nuestro ideal era tan elevado y legítimo como el ideal de los demás pueblos europeos. Es falso que Descartes sea superior a Santa Teresa y Kant a San Juan de la Cruz”.

Nunca penetraremos lo bastante en la selva de sugerencias ascéticas, místicas, filosóficas, poéticas de San Juan de la Cruz. Es asombrosa la feracidad de su mente. ¡Cómo nos hace falta su doctrina en esta hora confusa! Para este tiempo que abusa de la palabra amor antes de haber usado el amor, ¡cómo viene, como anillo al dedo, la doctrina de amor de Juan de Yepes! Porque el amor no es únicamente un sentimiento: necesita para vertebrarse, de una doctrina. El fraile carmelita, deshoja las rosas de su amor divino en sus poesías. ¿Qué es el Cántico sino una custodia de pétalos, una orfebral fragancia de suspiros, anhelos, adivinaciones, esperanzas, glorias y nostalgias? Esta explosión de fervores, este hervidero de intimidades puestas al fuego, que es el Cántico, se alisa, se encalma en pensamiento cuando Juan de la Cruz comenta palabra a palabra –en finísima exégesis, en un auto análisis– su poema. Sorprende, la mina de amor que el carmelita encuentra en esa especie de manto freático de la “sicología profunda”. Limpias aguas, sin lodo, transparentes. El ilustre Freud ¿ha estudiado alguna vez a San Juan de la Cruz?, ¿se ha inclinado sobre el brocal de su cisterna? Tanto da. Juan de Yepes no es un “ego” que limita al sur con el “ego” y al norte con el “superego”. San Juan de la Cruz es pensamiento empapado de teologales auxilios. Porque el espíritu en exilio “produce” el pensamiento como “contestación”. Dice el santo: “Un pensamiento del hombre vale más que todo el mundo”. Y añade: “Por tanto, sólo Dios es digno de Él”. Maravillosa conclusión. Escribía Valéry: “No conozco a ningún hombre que haya llegado hasta el final”. El reformador carmelita, sí; él sí ha ido, de derivación en derivación, al cabo último; él no se ha detenido; ha seguido hasta las últimas consecuencias. Buscando al amor con la verdad y a la verdad con el amor, se nos muestra como el alpinista de Dios en su Subida al Monte Carmelo. Despegando de la mundanidad que le estorba, es el genuino nauta que, arrojando lastre, encuentra en la Noche Oscura el auténtico medio divino que otorga a su alma la plena “disponibilidad”, la oquedad para la Gracia (¡Ah, la Gracia! Pegúy pensaba que la Gracia es la esencial juventud del hombre que, por naturaleza, decrece. Recrece la Gracia al hombre que, abandonado a sí mismo, se arruga en vejez, en costumbre, en rutina, en “cosa”). Y la fatiga ascética del ascenso, la oscuridad de la renuncia, se compensa en Juan de la Cruz con la luz de la Llama. Llama viva de amor que es llaga y cauterio.

He aquí la técnica que nos brinda el santo carmelita para una época que carece de amor y parlotea incansablemente de esos efectos del amor que son la libertad, la comprensión, la tolerancia, la fraternidad y la igualdad. Porque queremos los efectos, despreciando la causa. Y preconizamos amores que no pasan por Dios o le rodean en circunvalación artificiosa. ¿Por qué? El Doctor Extático sabe que al “atardecer nos examinarán en el amor”. Entonces ya su vida es una porfía incansable: “ Ni ya busco ganado, ni ya tengo otro oficio, que ya sólo en amor es mi ejercicio”, escribe en una estrofa sutilísima. Para remachar en prosa: “Donde no haya amor, pon amor y hallarás amor”. Y continuar: “¡Oh, dulcísimo amor de Dios mal conocido!, el que halló sus venas descansó...”

¡Hallar la vena del amor divino! Qué difícil se está poniendo, cuando buscamos la fe por caminos que no son los que Dios prepara. Pascal, escribía conmovedoramente: “Ponte de rodillas para que te entre la fe”. Pero, ¿quién pide hoy la fe de rodillas? Falta fe para la fe, y ustedes dispensen la perogrullada. Era el mismo Pascal quien escribía genialmente: “Dios está suficientemente desvelado en las Escrituras para que los que le busquen verdaderamente le encuentren. Y está lo suficientemente oculto para que los que no lo buscan con todo su corazón no lo encuentren”.

Buscar, buscar, porfiar, anhelar. Es el trabajo de la fe. Nuestro poeta santo lo ha dicho mejor que nadie: “Buscando mis amores / iré por esos campos y riberas / ni cogeré las flores / ni temeré a las fieras / y pasaré los fuertes y fronteras”.

Pero mil cristianos hay ya pululantes por ahí que no quieren saber nada de la mística. Que a la hora de adoptar una espiritualidad se contentan con el remedo del “medio divino” de Teilhard de Chardin (donde, como escribe Camón Aznar, “confluyen poéticas invocaciones y cursis logomaquias” en un “libro de alto lirismo y de vulgar sociología”) Mil cristianos que se quedan sin saber a este filósofo canonizado que Azorín no retiraría si hubiera que parangonarle –ya hemos reproducido sus palabras– con Kant o Descartes. Mil cristianos que no han paladeado jamás sus estrofas, que no se han puesto nunca a practicar, para el advenimiento del amor, la “técnica” del cantor de la “soledad sonora” y de la “música callada”...

Pero Juan de la Cruz es la invitación que no cesa. Quiere persuadirnos. Pide que hagamos “noche”, que apaguemos frivolidades, que la soledad no sea desierto sino campo fértil para la sonoridad de lo trascendente; que callen los ruidos y hagan sitio a la música honda e intrépida de los últimos fondos: música que traspasa los sonidos, que los calla, para transfigurarlos en ascuas del espíritu y así encandilar, así gritar “A las aves ligeras / leones, ciervos, gamos saltadores / montes, valles, riberas, / aguas, aires, ardores, / y miedos de las noches veladores”.

¡Si acudiésemos a su invitación! Pero su invitación es dura; “Para venir a lo que no sabes, has de ir por donde no sabes. Para venir a serlo todo, no quieras ser algo en nada”. Muchas exigencias en un tiempo para el que queremos a toda costa el abaratamiento de Dios.

JUAN PASQUAU. 14 de diciembre de 1972

martes, 23 de noviembre de 2010

PREMIO "ALFREDO CAZABÁN": EL JUAN PASQUAU DE ADELA TARIFA




Adela Tarifa Fernández (Cádiar, Granada, 1949) es Catedrática de Secundaria de Geografía e Historia, y desempeña su labor docente en el I.E.S. “San Juan de la Cruz” de Úbeda, ciudad a la que ha dedicado gran parte de su vasta labor investigadora. Es, igualmente, Consejera y actual Vice-Directora del Instituto de Estudios Giennenses y una de las historiadoras más prestigiosas de la provincia, condición ésta avalada por sus muchas publicaciones –de libros y artículos–. Todo esto la ha llevado a ser Académica correspondiente por Jaén de la Real Academia de la Historia, y es miembro de las reales academias de Ciencias, Bellas Artes y Nobles Letras de Córdoba, de la de Bellas Artes de San Telmo de Málaga y de la Alfonso X de Múrcia.


A su larga nómina de premios y reconocimientos, Adela Tarifa tiene que sumar ahora el Premio “Alfredo Cazabán” 2010, que le ha concedido la Diputación Provincial de Jaén por su importantísimo trabajo de investigación sobre la persona, la obra y la figura de Juan Pasquau. Durante bastante tiempo, Adela Tarifa ha investigado el archivo familiar y personal de Juan Pasquau, hasta reconstruir la trayectoria histórica de esta familia llegada a Úbeda del sur de Francia en el siglo XVIII, que daría a la historia ubetense algunos de los nombres más destacado y recordados por su humanidad de la política decimonónica y del primer tercio del siglo XX, para ahondar, de manera muy destacada, en la figura de Juan Pasquau, que es uno de los grandes intelectuales del siglo XX en Jaén.


Es de suponer que la publicación de este estudio sobre Juan Pasquau, premiado por la Diputación por “su originalidad y calidad”, sirva, de una vez, para que el conjunto de la provincia de Jaén, en general, y Úbeda, en particular, asuman la relevancia y la vigencia de los escritos y el pensamiento de Juan Pasquau, iniciándose así una recuperación de su obra que se traduzca en las necesarias publicaciones de la misma.

jueves, 18 de noviembre de 2010

MUÑOZ MOLINA Y LA EDUCACIÓN




En el último número de la revista MERCURIO, editada por la Fundación José Manuel de Lara, se ha publicado un magnífico artículo de nuestro paisano Antonio Muñoz Molina. Dedicado este número a la educación en España, Muñoz Molina dice con la valentía, la sensatez y el espíritu cívico que le caracteriza cosas que muy pocas personas se atreven a decir en nuestro país y que, desgraciadamente, menos aún están dispuestas a oír.

Por su interés, os animamos a que leáis y difundáis este artículo a través de redes sociales, blogs y foros. Podéis leerlo pinchando directamente aquí: ARTÍCULO DE ANTONIO MUÑOZ MOLINA.

Igualmente os informamos de que estamos realizando las gestiones para poder recibir un número “apañado” de ejemplares de esta revista, muy interesante para los amantes de los libros, que se reparte gratuitamente la primera semana de cada mes. El objetivo es que los lectores que estén interesados puedan retirarla en la Biblioteca Municipal.

miércoles, 17 de noviembre de 2010

EL OTOÑO SE ACERCA




El otoño se acerca con muy poco ruido:
apagadas cigarras, unos grillos apenas,
defienden el reducto
de un verano obstinado en perpetuarse,
cuya suntuosa cola aún brilla hacia el oeste.

Se diría que aquí no pasa nada,
pero un silencio súbito ilumina el prodigio:
ha pasado
un ángel
que se llamaba luz, o fuego, o vida.


Y lo perdimos para siempre.

ÁNGEL GONZÁLEZ

jueves, 14 de octubre de 2010

ELVIRA LINDO EN ÚBEDA




Mañana viernes 15 de octubre, a las 20:30 horas y en el Auditorio del Hospital de Santiago, la escritora Elvira Lindo presentará ante la ciudadanía ubetense su nueva novela, Lo que me queda por vivir, que ha sido editada por Seix Barral y que salió a la venta el pasado día 3 de septiembre. Los críticos la han catalogado como su obra más personal, como su mejor novela, como el libro que la consagra definitivamente como una gran escritora. En ella, abandona los registros que mayoritariamente había utilizado hasta ahora, basados en un magistral dominio del humor y de la ironía (como testimonia su serie sobre Manolito Gafotas), y se adentra en el camino de la sentimentalidad y la ternura de la mano de una joven periodista que en los años ochenta tiene que criar sola a su hijo Gabi, de cuatro años.

La madrileña Elvira Lindo, que nació en Cádiz el 23 de enero de 1962, ha trabajado como periodista y realizado guiones para series de televisión y películas. Autora de multitud de libros y cuentos y de obras de teatro, sus artículos en El País se han convertido en un referente fundamental del periodismo contemporáneo. Lo que me queda por vivir es la cuarta novela que publica la escritora, después de obras como Algo más inesperado que la muerte o Una palabra tuya.

Como se ha dicho, el importante acto cultural de mañana comenzará a las 20:30 horas. Organizado por la Asociación Cultural Ubetense “Alfredo Cazabán Laguna”, tomará la palabra el Presidente de la misma, D. Juan Ramón Martínez Elvira, para cederla seguidamente al escritor ubetense Antonio Muñoz Molina, que se encargará de presentar la novela de su esposa. Dada la talla intelectual y humana de los dos escritores, así como el esmero y cuidado con el que la Asociación prepara sus actos públicos, es de esperar que la cita cultural del vienes 15 de octubre deje en los asistentes un sabor de boca tan exquisito como el que dejó la presencia del propio Muñoz Molina el pasado mes de diciembre.

Tras la presentación, la escritora dedicará a sus lectores los ejemplares de su nuevo libro.

lunes, 5 de julio de 2010

CONFERENCIA DE JOSÉ MANUEL ALMANSA



El Ciclo de Conferencias sobre el Patrimonio Histórico llega hoy a su fin, con una conferencia que debió celebrarse el martes pasado pero que –fútbol obliga– se trasladó a hoy para garantizar que en ella estuviese presente alguien más que el ponente. Éste, será José Manuel Almansa Moreno, Doctor en Historia del Arte y profesor de la Universidad de Jaén, que destaca como uno de los más jóvenes y sólidos valores investigadores de Úbeda, que desarrolla una fecunda y sólida carrera investigadora y que es autor de varios libros, entre los que cabe destacar su extraordinaria y exhaustiva guía dedicada a Úbeda y Baeza. Igualmente son destacables sus artículos divulgativos sobre los más variopintos asuntos relacionados con el patrimonio histórico ubetense, en los que conjuga amenidad y conocimiento.

Estamos convencidos de la amenidad y la erudición estarán presentes esta tarde en su conferencia, que versará sobre el patrimonio ubetense del siglo XIX, tan desconocido y tan maltratado. Broche de oro, pues, a un ciclo fecundo en reflexiones y aportaciones y críticas sobre el patrimonio monumental ubetense. Esperemos que en años próximos se mantenga y se acreciente este Ciclo de Conferencias, manteniendo esos mimbres de erudición, divulgación y crítica. La pena es que el número de asistentes no haya sido tan grande como sería de esperar; aún así, hay que felicitar a ese puñado de ubetenses amantes de su pueblo que han resistido los cantos de sirena del fútbol y de los ministros y han podido disfrutar con toda y cada una de las conferencias que integraban el Ciclo.

viernes, 2 de julio de 2010

MIGUEL PASQUAU HABLA DE JUAN PASQUAU



Continuando con el Ciclo de Conferencias sobre el Patrimonio Histórico, organizadas por el Área de Festejos del Excmo. Ayuntamiento de Úbeda como una de las actividades que conmemoran el VII Aniversario de la Declaración como Patrimonio de la Humanidad de la Pza. Vázquez de Molina, para esta tarde de viernes se ha programado una conferencia que versará sobre Juan Pasquau.

La construcción de Úbeda por Juan Pasquau es el título elegido por el conferenciante, Miguel Pasquau Liaño, Doctor en Derecho, Profesor de la Universidad de Granada, Magistrado del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía... e hijo de Juan Pasquau.

La solvencia intelectual, literaria y jurídica de Miguel Pasquau está sobradamente acreditada. Eso convierte la reflexión que esta tarde vaya a realizar sobre la figura y la obra de su padre (uno de los más grandes ubetenses de todos los tiempos) en una cita ineludible para los amantes de la obra de Juan Pasquau, en particular, y para los amantes de Úbeda, en general. No en vano, la figura y la obra de Juan Pasquau pueden entenderse como una avanzadilla histórica en la reivindicación de la valía ingente del legado histórico ubetense o como un precursor de la difusión internacional de los valores propios de nuestros palacios, nuestros templos, nuestras casonas y nuestras calles antiguas. Pero además de eso, la obra de Juan Pasquau, desglosada en decenas y decenas de artículos dedicados a su ciudad natal y sintetizada en esa obra cumbre que es la Biografía de Úbeda, fija un canon moral para entender y comprender a Úbeda. Hay muchas maneras de aproximarse a Úbeda, pero hasta ahora la construcción que Juan Pasquau hace de la misma es la más “certera”, la más completa y, desde luego, la más sólida y coherente, por su manifiesta capacidad para integrar y vertebrar los mil prismas que componen ese grupo humano histórico llamado Úbeda.

Con todos estos mimbres, nos atrevemos a pensar que la de esta tarde es una conferencia que, más que reflexionar sobre el patrimonio histórico, lo que hará será mostrarnos como Juan Pasquau hiló muy fino, con infinita delicadeza, un discurso esencial sobre el metapatrimonio. Que es, sin duda, lo primero y más importante, porque conforma y da sentido a la mera agregación de piedras bellas que son los monumentos.

jueves, 1 de julio de 2010

DE SANTA MARÍA A LA ALHAMBRA



Tal y como anunciábamos, ofreció ayer Antonio Almagro su clarividente y valiente (y, también, con un poco de “malafollá”) conferencia sobre la intervención padecida por Santa María desde que la Junta de Andalucía se hiciera cargo del templo en 1986. Acompañada por fotografías que ponen en evidencia la magnitud del atentado contra el patrimonio perpetrado en Santa María, de las palabras de Almagro podemos concluir que si bien el daño causado en la Colegiata es incalculable, hay todavía pequeñas acciones que pueden devolverle parte de su aspecto histórico y de su potencial sentimental y evocador; así, el enlucido y blanqueado de muros y paramentos, el cambio de las horribles vidrieras, la posibilidad de dotar al claustro de la reja del siglo XIX y de elementos verdes que le devuelvan parte de su perdida personalidad, la RESTAURACIÓN de retablos, altares, rejas y cuadros masivamente dañados por unas obras que han despreciado sistemáticamente el patrimonio mueble del templo... Por desgracia, nos tememos que las palabras de Antonio Almagro caerán otra vez en saco roto: si alguna vez hubiesen sido escuchadas, no habría que lamentar ahora tamaño desastre.

Lo acontecido con Santa María contrasta con el mimo desplegado por todas las partes implicadas en el cuidado de esos lugares realmente maravillosos que son la Alhambra y el Generalife de Granada. Hoy, a las 20:00 horas y en el Hospital de Santiago, María del Mar Villafranca disertará sobre el modelo de gestión seguido con este monumento, uno de los más bellos del mundo, sin duda, y el más visitado de España.

Mar Villafranca es Directora del Patronato de la Alhambra y el Generalife desde 2004. Llegó a ese puesto tras haber desarrollado una brillante trayectoria profesional. Doctora en Historia del Arte por la Universidad de Granada, es investigadora y especialista en Patrimonio Histórico, tema sobre el que ha publicado decenas de libros y artículos a nivel nacional e internacional. Profesora de distintos Máster relacionados con esta materia, ha sido Directora General de Instituciones del Patrimonio Histórico de la Junta de Andalucía, Presidenta de la Comisión Andaluza de Archivos y Patrimonio Bibliográfico y Documental, Presidenta de la Comisión Andaluza de Museos y Vicepresidenta de la Fundación Museo Picasso de Málaga.

La solidez de su formación y de su trayectoria, y la impecable gestión desarrollada para con los sitios de la Alhambra y del Generalife, convierten la conferencia de Mar Villafranca en una cita ineludible para los ubetenses amantes del patrimonio histórico y artístico de su ciudad. No obstante, advertimos que corren el riesgo de morir de un ataque de rabia o de celos, cuando constaten las diferencias abismales que hay entre el cuidado con que se trata a la Alhambra, la capacidad para integrar la conservación del monumento y las masivas visitas y el respeto por sus valores intrínsecos, y el continuo vapuleo al que es sometido el conjunto del patrimonio ubetense, cada día más maltratado y olvidado.

Santa María de los Reales Alcázares de Úbeda dista, más o menos, 150 kilómetros de la Alhambra y del Generalife. Pero en realidad están separadas por años luz de sensibilidad y de respeto.

miércoles, 30 de junio de 2010

HOY, CONFERENCIA SOBRE SANTA MARÍA



A las 8 de la tarde de hoy, y en la Sala “Julio Corzo” del Hospital de Santiago, tendrá lugar la conferencia CERA PARA SANTA MARÍA de Antonio Almagro García.

Antonio Almagro es Doctor en Historia del Arte, ha sido Gerente de la SA.FA. de Úbeda y es Profesor de la Escuela de Magisterio de Úbeda, sin olvidar que sus estudios sobre Santa María de los Reales Alcázares lo convierten en el máximo experto sobre el sufrido templo ubetense. Su conocimiento de la realidad histórica y artística de la antigua Colegiata, le ha llevado a mantener una postura radicalmente contraria al proceso de intervención seguido en la misma, que ha generado la desaparición no ya sólo de importantes elementos arqueológicos u ornamentales de Santa María sino el propio aspecto interior que la iglesia tenía antes de la demoledora intervención de Isicio Ruiz y de la posterior reinvención general planeada y desarrollada por Enrique Venegas. La voz de Antonio Almagro fue, al principio, la voz que clamaba en el desierto, pero hoy en día su mensaje de denuncia contra lo realizado en Santa María comienza a cuajar en los sectores más sensibles de la sociedad ubetense, que asisten con un último estupor a la masiva colocación de focos a lo largo y ancho de Santa María.

La coherencia personal de Antonio Almagro en su valiente acción cívica de denuncia de los atentados padecidos por el patrimonio ubetense, convierten la conferencia de esta tarde en uno de los platos fuertes del Ciclo de Conferencias sobre el Patrimonio Histórico organizadas con motivo del aniversario de la inclusión de la Plaza Vázquez de Molina (en la que, curiosamente, se asienta Santa María) en la Lista del Patrimonio Mundial. En cualquier caso, les recomendamos que no se la pierdan: porque posiblemente la cultura es, antes que nada, este gesto de rebelión civil en defensa de la herencia de nuestros mayores y contra los desaguisados cometidos por el poder autonómico con las bendiciones episcopales, aquí sí.

lunes, 21 de junio de 2010

PALABRA DE SARAMAGO




«Pienso que todos estamos ciegos. Somos ciegos que pueden ver, pero que no miran.»

«No creo en Dios y no me hace ninguna falta. Por lo menos estoy a salvo de ser intolerante. Los ateos somos las personas más tolerantes del mundo. Un creyente fácilmente pasa a la intolerancia. En ningún momento de la Historia, en ningún lugar del planeta, las religiones han servido para que los seres humanos se acerquen los unos a los otros. Por el contrario, sólo han servido para separar, para quemar, para torturar. No creo en Dios, no lo necesito y además soy buena persona.»

«Estoy comprometido, o sea, vivo, en un mundo que es un desastre. Mi empeño es no separar al escritor de la persona que soy. Me esfuerzo, en la medida de mis posibilidades, en tratar de entender y explicar el mundo.»

«Somos la memoria que tenemos y la responsabilidad que asumimos. Sin memoria no existimos y sin responsabilidad quizá no merezcamos existir.»

«Hay quien se pasa la vida entera leyendo sin conseguir nunca ir más allá de la lectura. Se quedan pegados a la página, no entienden que las palabras son sólo piedras puestas atravesando la corriente de un río. Si están allí es para que podamos llegar al otro margen, el otro margen es lo que importa.»

«Los únicos interesados en cambiar el mundo son los pesimistas, porque los optimistas están encantados con lo que hay.»

«Los escritores viven de la infelicidad del mundo.»

«La derrota tiene algo positivo: nunca es definitiva. En cambio, la victoria tiene algo negativo: jamás es definitiva».

«Estamos neuróticos. No sólo hay desigualdad en la distribución de la riqueza, sino en la satisfacción de las necesidades básicas. No nos orientamos por un sentido de la racionalidad mínima. La Tierra está rodeada de miles de satélites, podemos tener en casa cien canales de televisión, pero de qué nos sirve eso en este mundo donde mueren tantos. Es una neurosis colectiva, la gente ya no sabe lo que le conviene para su felicidad.»

«El hombre más sabio que conocí no sabía leer ni escribir. Era mi abuelo materno y, aunque analfabeto, era un sabio en su relación con el mundo. Era pastor y había armonía en cada palabra que pronunciaba. Era una pieza en el mundo. No era apático, ni resignado. Era un ser humano directamente conectado con la naturaleza, como los árboles de su huerto, de los cuales se despidió cuando tuvo que viajar a Lisboa. Les abrazó y se despidió de ellos, de su naturaleza, porque sabía que se iba a Lisboa a morir.»

«No me preocupa la muerte, me disolveré en la nada.»

«Nuestra única defensa contra la muerte es el amor.»
«El tiempo es un maestro de ceremonias que siempre acaba poniéndonos en el lugar que nos compete. Vamos avanzando, parando y retrocediendo según sus órdenes. Nuestro error es imaginar que podemos buscarle las vueltas.»

«No se trata sólo de instruir, sino de educar. Y, desde dentro, repercutir en la sociedad. Aprendizaje de la ciudadanía, eso es lo que creo sinceramente que falta. Porque, queramos o no, la democracia está enferma, gravemente enferma, y no es que yo lo diga, basta mirar el mundo...»

«Llevamos siglos preguntándonos los unos a los otros para qué sirve la literatura y el hecho de que no exista respuesta no desanimará a los futuros preguntadores. No hay respuesta posible. O las hay infinitas: la literatura sirve para entrar en una librería y sentarse en casa, por ejemplo. O para ayudar a pensar. O para nada. ¿Por qué ese sentido utilitario de las cosas? Si hay que buscar el sentido de la música, de la filosofía, de una rosa, es que no estamos entendiendo nada. Un tenedor tiene una función. La literatura no tiene una función. Aunque pueda consolar a una persona. Aunque te pueda hacer reír. Para empeorar la literatura basta con que se deje de respetar el idioma. Por ahí se empieza y por ahí se acaba.»

jueves, 10 de junio de 2010

1978. MUERE JUAN PASQUAU



Pasquau es uno de los más grandes escritores de Jaén

EL HOMBRE Y SUS CIRCUNSTANCIAS.

El 10 de junio de 1978 –el jueves próximo hará treinta y dos años– moría en la Clínica Puerta de Hierro de Madrid un hombre llamado Juan Pasquau Guerrero. Había nacido en Úbeda, en una casona familiar de la Calle Trinidad, el 21 de abril de 1918. Su padre fue Alcalde de Úbeda. Su abuelo –Antonio Pasquau y González de Castañeda– fue también Alcalde de Úbeda, aquel mítico alcalde que en las epidemias de cólera del siglo XIX vendió todos sus bienes para darle de comer a los hambrientos. (El mismo fue concejal del Ayuntamiento de Úbeda.) Se casó, mediada la década de los 50, con Rosa Liaño, una joven de La Coruña. Tuvieron tres hijos –Juan, Curro y Miguel–, no llegó a conocer a sus nietos. Maestro por vocación, ejerció como tal en las Escuelas Profesionales de la Sagrada Familia –honda huella dejó la obra del Padre Villoslada en Juan Pasquau– durante décadas, y luego como director del Colegio de “Las Explanadas”, y también enseñó en la Escuela de Artes y Oficios, todo en Úbeda: quienes fueron sus alumnos aún recuerdan su bondad, su exquisito trato, su sencilla sabiduría. Desde muy joven colaboró con la prensa, escribiendo artículos en “Jaén”, IDEAL de Granada y ABC, muchos de ellos verdaderas joyas literarias, densísimos de lírica y hondísimos de pensamiento (en su tarea periodística, asumió la tarea que a comienzos del siglo XX emprendieran Ortega y Unamuno de llevar la filosofía a la calle). Fundó y dirigió la Revista “Vbeda”, la empresa cultural más importante del siglo XX en Úbeda. En 1958 publicó su monumental “Biografía de Úbeda”. Bibliotecario Municipal hasta su muerte. Elemento fundamental en la creación y desarrollo del Instituto de Estudios Giennenses, del Instituto de Estudios Sanjuanistas, del Centro de Iniciativas Turísticas de Úbeda. Hermano de Jesús desde el 1 de abril de 1941, Alférez de la cofradía morada desde 1948 hasta el último Viernes Santo de su vida, unas semanas antes de morir, cuando, al llegar al Hospital de Santiago, le cedió el legendario Pendón de Jesús a su hijo Miguel y él se retiró a su casa, agotado, vestido con la túnica con la que se adentraría en las alamedas de lo eterno. Académico Correspondiente de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. Cronista Oficial de Úbeda desde 1967. Hijo Predilecto de Úbeda desde 1968. Cruz de Alfonso X “El Sabio” en 1977, como reconocimiento a su labor educativa.

EL HOMBRE JUAN PASQUAU.

He ahí los datos de una vida. Los datos, tan fríos, tan objetivos, tan monótonos. Pero, ¿se agota Juan Pasquau en los datos? ¿Puede agotarse la dimensión, la figura, de Juan Pasquau en esa sucesión de datos, de tareas, de títulos, de méritos? No, no es posible, porque Juan Pasquau es más que un cúmulo de circunstancias y más que un dato: Juan Pasquau es un hombre, nada más y nada menos.. Un hombre entero. Complejo. Y el hombre... ¿puede agotarse en las frases hechas, puede definirse diciendo que es uno de los más grandes escritores giennenses de toda la historia, uno de los más grandes articulistas españoles del siglo XX, el ubetense más importante de los dos últimos siglos? ¿Puede el hombre Juan Pasquau acotarse con el recuento de su obra y de su legado? Ah, resulta imposible conocer así a Juan Pasquau; ni a él ni a ningún otro hombre con tanta densidad vital. Tan imposible, claro, como intentar descifrar y describir a la persona –a la persona, eh, no al personaje: los personajes siempre pueden despacharse en un artículo de periódico– en estas líneas. Porque detrás de todos esos datos, Juan Pasquau ocultaba una personalidad no arrolladora, pero sí conquistadora: para los que no lo conocimos es fácil recomponer a aquel hombre llamado Juan Pasquau, que no debió deslumbrar como un fogonazo pero que dejó una estela de luz que muy difícilmente podrá apagarse. “Juan Pasquau fue alguien que agotó y consumió su vida en ser persona, que vivió y se desvivió para serlo, porque tuvo la vocación y el genio de la vida personal”, ha escrito magistralmente Rafael Bellón. Tal vez por eso, por esa pasión de vivir a manos llenas –que es algo muy distinto a nuestro contemporáneo “vivir la vida”, tan huero–, Juanito Pasquau estaba menos atento a otras cosas, las menos importantes, y tal vez de ahí venga su proverbial despiste... como si la condición de despistado fuese casi inherente a las almas hondas y atentas a lo esencial.

El jueves, día 10, hará treinta años que se lo llevó, en un hospital madrileño, la púrpura trombocitopénica trombótica. Nuestros padres, nuestros abuelos, recuerdan –a buen seguro– el entierro de aquel hombre grande, verdaderamente multitudinario, recuerdan como sonaban los compases del “Miserere” y del Himno Nacional al paso del ataúd, el cortejo, las coronas... La pompa vana con la que disfrazamos la muerte de los hombres. Juan Pasquau estaba convencido de que resucitaría: no lo hemos dicho en la enumeración del primer párrafo, porque todo lo que ahí allí son circunstancias, pero Juan Pasquau Guerrero fue, sobre todo, un cristiano, y eso era para él una categoría, una sustancia íntima y personalísima. Sin todo lo demás, puede entenderse al hombre Pasquau, pero sin esa condición de creyente se nos desarma y se nos desdibuja su perfil vital. Socarrón, tierno, bueno, debía sonreír –o sonllorar– viendo su entierro, propio de hombre grande, como debe sonreír ahora –o reírse a carcajadas– al leer este artículo; preguntará porqué este recuerdo dirigido a un hombre muerto cuando él está vivo, resucitado en su fe para los que creen y, para todos, permanentemente aleteando en sus escritos.

REIVINDICACIÓN DE PASQUAU.

Urge volver a personas como Juan Pasquau, tan necesarias en estos tiempos donde todas las brújulas parecen machacadas por la rabia y la desorientación. Urge, claro, volver a tantos artículos maravillosos de Juan Pasquau: a esos artículos en los que describe con pasión serena a su Úbeda del alma, pero también a tantos pueblos de nuestra geografía –¡qué sorprendente capacidad la de Pasquau para desvelar lo oculto de Baeza, de Andujar, de Linares, de Cazorla, de Quesada, de Ibros...!–; a esos artículos en los que reflexiona sobre Dios y el hombre y sobre la política y sobre la sociedad y sobre las crisis y sobre la misma condición de la existencia, con una sensibilidad y una profundidad tal que no hay artículo suyo que no siga siendo válido, treinta años después de su muerte, para hacernos reflexionar y repensar nuestra condición de hombres postmodernos. Clarividencia del pensador sereno, intemporal por estar plenamente inmerso en las coordenadas históricas del tiempo. Y todo ello, con la virtud insuperable de que Juan Pasquau –hombre de creencias firmes– no impone sino que abre en cada una de sus páginas un diálogo con el lector.

Esa necesidad de Juan Pasquau, tres décadas después de su muerte, sólo es posible abordando sus escritos. Pero ocurre que las instituciones que debieran haber velado para que su obra escrita –el Ayuntamiento de Úbeda, el Instituto de Estudios Giennenses– se hubiera ido recopilando, se hubiera ido publicando, se hubiera puesto en manos del gran público, se han olvidado de Juan Pasquau. Para nosotros, Juan Pasquau es un hombre y su obra una referencia; para las instituciones, Juan Pasquau es una anécdota, un nombre. Tal vez, incluso, un estorbo, demasiado políticamente incorrecto. ¿Por qué no se ha hecho? ¿Estorba el pensamiento, estorba la independencia de Juan Pasquau? Si así fuera, treinta años después de que muriese, esa incomodidad causada al poder sólo haría reafirmar su urgencia, su necesidad. La exigencia de restaurar a Juan Pasquau.

(Manuel Madrid Delgado)

(Publicado en IDEAL el 6 de junio de 2010)

miércoles, 9 de junio de 2010

Estatuas y Monumentos. JUAN PASQUAU


La Cofradía de Jesús fue la impulsora del monumento

EL MONUMENTO ESCONDIDO.

Cuanto más debe una ciudad, un pueblo, a un hombre, más escándalo –escándalo moral– causa que la estatua con la que un día se decidió homenajear a ese hombre dormite olvidada, abandonada, en cualquier rincón, sin cuidado y casi escondida, como si avergonzase mostrarla en un lugar digno, en una encrucijada hecha para las vidas y las gentes. Eso ocurre, en Úbeda, con el monumento de Juan Pasquau. Monumento, cierto es, casi venido a menos, en el que destaca el espléndido busto –algo más que un busto, dijo Juan Luis Vasallo, su autor, pues tiene los dos brazos completos– del gran escritor; monumento al que le falta el complemento que aclimate la imagen en bronce de Pasquau, pues poco digna parece esa base sobre la que descansa y que se nos figura realizada por puro compromiso, porque en algún sitio tenía que situarse el busto. Si cuando salió adelante la iniciativa de realizar este homenaje a Juan Pasquau –iniciativa privada, muy tímidamente, pero muy tímidamente, impulsada por el Ayuntamiento– no hubo disposición económica para completar el monumento, ¿por qué no ahora, de una vez por todas, se acomete esta empresa y se le busca un lugar digno y visible a Juan Pasquau y se diseña un monumento que haga que su busto deje de estar expuesto sobre esa especie de bandeja pétrea?...

A la izquierda del patio central del Hospital de Santiago hay un patio más pequeño, macizo: el Patio de la Virgen, posiblemente llamado así porque una imagen mariana debió coronar la base de piedra que aún hay en el centro del mismo. Debajo de las arcadas de piedra, junto a la puerta que da acceso a la Biblioteca Pública que lleva su nombre, está situado el pedestal de piedra que sostiene el busto de Juan Pasquau. Aparcado allí, como si cualquier cosa, como si ese hombre eternizado por Vasallo en el bronce –la mano derecha acariciando la cara, en gesto pensativo, en gesto propio de un hombre hecho de meditaciones y silencios; la mano izquierda pasando las páginas de un libro–, no fuese el hombre que desveló la poesía oculta de Úbeda, y que construyó una Úbeda sin la cual no puede entenderse la realidad de la ciudad de los Cerros, porque desde Juan Pasquau, para entender a Úbeda hay que dialogar con la Úbeda de Juan Pasquau. Como si ese hombre no hubiese sido uno de los más grandes articulistas del siglo XX español. Como si ese hombre no fuera uno de los pensadores más finos y elegantes de la Guerra Civil para acá. Como si no fuese una personalidad ineludible en la realidad cultural del Jaén de los últimos cien años. Como si...

LA TAREA DE LA SOCIEDAD CIVIL.

Cuando Juan Pasquau moría –el 10 de junio de 1978– era Hermano Mayor de la Cofradía de Jesús Nazareno Andrés Carlos Martínez de las Peñas. Él y la Junta Directiva que presidía, y de la que era Vocal Juan Pasquau –el alférez de la Cofradía que orgulloso portaba el ancestral Pendón en el amanecer del Viernes Santo–, entendieron muy pronto que era necesario que Úbeda regalase un monumento a la memoria de Juan Pasquau. No era suficiente con que una calle, un colegio público o su Biblioteca Municipal ya hubiesen sido bautizadas con su nombre: gestos, esos, al fin y al cabo fáciles, que no requieren esfuerzos ni desvelos ni sacrificios, gestos para los que basta con un simple acuerdo municipal que no tiene más costo que el de los folios en que se escriben.

Libros de actas, polvorientos libros de cuentas, documentos, partituras, escrituras... carpetas azules cerradas con gomas y con etiquetas que identifican su contenido... El Archivo de la Cofradía de Jesús es una fuente inagotable para la curiosidad de los historiadores, alimentada por más de cuatro siglos de historia. En ese Archivo hay tres carpetas azules, mimadas por el entonces Secretario de la Cofradía –Antonio Vico, el gran amigo, el amigo del alma de Juan Pasquau–, que contienen toda la documentación relativa al monumento de Pasquau. Es curioso que esta documentación no se custodie en el Archivo Municipal, pero es que como hemos dicho el Ayuntamiento fue un simple convidado de piedra en este proyecto. Y es que el reconocimiento a Juan Pasquau nació de la sociedad civil, en uno de los últimos gestos de arrojo cívico que la siempre adormecida sociedad ubetense ha tenido.

Así, el 27 de enero de 1981 se reúne en la Sala de Profesores de la Escuela de Artes y Oficios la Comisión Pro-Monumento. La preside el Hermano Mayor de la Cofradía de Jesús, y asisten el pintor Domingo Molina (director de la Escuela), Eusebio Campos (director del Colegio Público que entonces todavía se denominaba “Francisco Franco” –hoy “Sebastián de Córdoba”–, del que Pasquau fue director), Diego Rodríguez Valdivia (director de SA.FA.), Natalio Rivas Sabater (Presidente del Centro de Iniciativas Turísticas de Úbeda), Joaquín López Sáez (delegado de la Asociación de Medios Informativos de Úbeda), José Dueñas Molina (en representación de la Asociación Cultural “Adelpha”), Pedro Nieto (en representación de la revista “Gavellar”), Juan Ramón Martínez Elvira (Consejero Local de Bellas Artes), Ramón Molina Navarrete (director de “Ibiut”) y el concejal Felipe Fernández Ordóñez. En esta primera reunión, los representantes de la sociedad civil acordaron tirar para adelante con el monumento de Juan Pasquau, encargando su realización a Juan Luis Vasallo, uno de los más grandes escultores del siglo XX. La empresa, era ambiciosa, pero todos eran conscientes de que Pasquau no merecía menos. Y se decide pedir al Ayuntamiento que el monumento se instale en el Rastro, debajo de la muralla, junto al torreón de la Santísima Trinidad.

ÚBEDA POR PASQUAU.

El 27 de octubre vuelve a reunirse la Comisión, a la que se habían adherido Bernardo López Aparicio (director de FP en SA.FA.), Alberto Coronado (aparejador municipal), José Fuentes Miranda (de la Asociación Cultural “Aznaitín”), Antonio del Castillo (amigo de Pasquau y bibliotecario municipal), y Antonio García Soria y Antonio Vico Hidalgo, destacados hermanos de la Cofradía de Jesús –alma mater del proyecto–, que actuarían respectivamente como Tesorero y Secretario de la Comisión. Ese día, Juan Luis Vasallo presenta su proyecto de busto, que resulta del agrado de todos. Y la Comisión se lanza a la tarea de recaudar fondos para poder sufragar el coste del monumento.

El 20 de octubre de 1983 vuelve a reunirse la Comisión, y a la misma asiste el nuevo Alcalde de Úbeda, Arsenio Moreno Mendoza, que propone que el monumento se ubique no en el Rastro sino en el patio de la Casa de la Tercia, lugar de las nuevas dependencias de la Biblioteca Municipal. Se aprueba la idea y se informa de que ya hay recaudadas más de 200.000 pesetas para el monumento. Pero hay que llegar hasta las 800.000 que cuesta realizar en bronce el busto de Juan Pasquau, y a comienzos de 1984 se manda al escultor un adelanto de 225.000 pesetas. No cesa en sus trabajos y desvelos la Comisión –rifas, donaciones...– y el 29 de diciembre, en el Teatro Ideal Cinema, se representa la obra “Úbeda, dama de sueños”, de Molina Navarrete: 35.000 pesetas más para la cuenta del monumento. Y así, poco a poco, la sociedad ubetense supo estar a la altura de las circunstancias y de la memoria de Pasquau y se recaudaron 833.500 pesetas, que dieron para pagarle a Vasallo y para costear la humilde peana de piedra que debía sostener el busto. Seguramente a los patrocinadores del monumento les habría gustado completar tan extraordinario busto con unos mejores complementos, pero el dinero no dio para más y los políticos –tan pródigos en sugerencias y en actos en los que ser fotografiados– no aflojaron el presupuesto municipal.

El caso es que el 8 de septiembre de 1986, festividad de la Virgen de Guadalupe, se inauguró el monumento de Pasquau en la Casa de la Tercia, lugar poco apropiado, por poco visible. Asistieron su familia y sus amigos y su Cofradía y la Comisión Pro-Monumento... y la Corporación Municipal y el Consejero de Cultura de la Junta de Andalucía. Hubo, supongo, discursos e himnos y recuerdos sinceros y alguna lágrima. Luego, cuando la Biblioteca se trasladó al Hospital de Santiago, el busto de Pasquau fue detrás de su Biblioteca y acabó aparcado en el Patio de la Virgen, a la espera de que algún día la sociedad civil de Úbeda –poco cabe esperar de sus corporaciones municipales– resucite y retome el proyecto de terminar un monumento digno para Juan Pasquau, en alguna calle o en alguna plaza del pueblo que tanto amó y que tanto le debe.

(Manuel Madrid Delgado)

(Publicado en IDEAL el 5 de junio de 2010)

viernes, 12 de marzo de 2010

HA MUERTO MIGUEL DELIBES



Esta madrugada ha muerto el escritor Miguel Delibes, uno de los más grandes hombres de letras de la historia de la literatura en español. Comprometido con la realidad que le tocó vivir desde los valores del cristianismo y del centroizquierda, sus novelas y libros sobre caza o naturaleza, pasan al patrimonio del español como una de las obras más sólidas y hermosas. Su dominio del castellano duro y bello de su Castilla natal; la ternura que destilaba en sus libros para con los débiles, los humillados, los perseguidos; su pasión por la naturaleza; la firmeza de sus convicciones morales y la solidez de sus argumentos... todo ello lo convierte en ese hombre y escritor imprescindible que era desde hace muchos tiempos. En realidad, su muerte sobria y sin aparato no ha hecho más que acrecentar la dimensión de su figura.

Galardonado con los más altos premios de las letras en español, podemos afirmar que con la muerte de Miguel Delibes la literatura española cierra un ciclo de su historia: el de los grandes escritores de talla única y dimensión eterna que abriera la Generación del 98. A los admiradores de Delibes nos quedará el resquemos, eso sí, de que pese a sonar su nombre en muchas ocasiones para el Premio Nobel de Literatura nunca le fue concedido: siempre hubo un relumbrón social con poca sustancia literaria como Cela que se le adelantaba, siempre la necesidad de dárselo a alguna escritora o a algún escritor exótico para ser políticamente correctos... La imperecedera obra de Delibes y su monumental reconstrucción de un castellano limpio de aderezos, decantado con herencias lingüísticas de siglos ya casi desconocidas o desaparecidas, no fue mérito suficiente para la Academia Sueca. Eso, en esta hora del primer día sin Delibes, dice mucho de Don Miguel, que engrosa así la honrosa lista de grandes escritores a los que no se les concedió el Nobel de Literatura.

Desde este blog, los Amigos de la Biblioteca de Úbeda nos sumamos al dolor por la pérdida de este hombre bueno y decente, de este escritor inmenso.