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jueves, 16 de diciembre de 2010

PREMIO A LA CONCORDIA PARA MUÑOZ MOLINA




El escritor Antonio Muñoz Molina ha sido galardonado con el Premio Concordia 2010, que concede la Fundación Fernando Abril Martorell. Se trata de un prestigioso premio destinado a reconocer pretenden reconocer “la trayectoria de personas o entidades que hayan destacado en la práctica, defensa o difusión de los valores de tolerancia y humanismo o en el impulso del consenso como método para la consolidación de la libertad y de la democracia en España.” A Muñoz Molina, que se ha consolidado en los últimos años como un referente ético de la ciudadanía española, se le ha concedido este XII Premio Abril Martorell como reconocimiento “a la defensa que en sus artículos y crónicas hace de los valores éticos de la Transición política, así como por la imparcialidad con la que el escritor aborda los problemas de la sociedad”, según Europa Press.

Ahora que los sectarismos de nuevo cuño, adobados de arrebatos justicieros o nacionalistas, parecen poner en peligro todo lo que con tanto esfuerzo, tanta generosidad y tanto sacrificio le costó conseguir a la sociedad española (esta democracia sin duda mejorable pero no por ello menos valiosa y defendible) parece oportuno que se premie a gente como Antonio Muñoz Molina, que sigue pensando que el espíritu de concordia, de entendimiento y de encuentro que hizo posible la Transición y la superación de cuarenta años de guerra civil y dictadura, sigue siendo válido para superar la difícil hora que atraviesa nuestro país. Su última novela, La noche de los tiempos, abunda en esa consideración sobre la necesidad de superar prejuicios y visiones sesgadas de la historia, reconociendo cuanto de valioso concurre en nuestro presente y despreciando cualquier pasado, sea cuál sea la ideología bajo la que se esconde, que esté teñido con sangre y odio.

En ediciones anteriores, este Premio ha sido entregado al rey Juan Carlos I, a políticos como Santiago Carrillo, Alfonso Guerra o Jordi Pujol, artistas como Agustín Ibarrola, filósofos como Fernando Savater o entidades como la CEOE, UGT y CC.OO., artífices de los Pactos de La Moncloa.

martes, 14 de diciembre de 2010

14 DE DICIEMBRE: "EL ALMA QUE ANDA EN AMOR"




“El alma que anda en amor, ni cansa ni se cansa”, escribe San Juan de la Cruz. Entonces ¿cómo podríamos cansarnos nosotros de leer, de escuchar, de aprender al mejor, al más grande sin duda de los poetas en lengua castellana? Aunque, en Juan de Yepes, lo de poeta es puro accidente, es añadidura y fleco de su entidad mayor de santo, de teólogo, de místico, de filósofo. En su discurso de ingreso en la Real Academia Española, bajo el título de Una hora de España, Azorín dijo nada menos que esto: “Nuestro ideal era tan elevado y legítimo como el ideal de los demás pueblos europeos. Es falso que Descartes sea superior a Santa Teresa y Kant a San Juan de la Cruz”.

Nunca penetraremos lo bastante en la selva de sugerencias ascéticas, místicas, filosóficas, poéticas de San Juan de la Cruz. Es asombrosa la feracidad de su mente. ¡Cómo nos hace falta su doctrina en esta hora confusa! Para este tiempo que abusa de la palabra amor antes de haber usado el amor, ¡cómo viene, como anillo al dedo, la doctrina de amor de Juan de Yepes! Porque el amor no es únicamente un sentimiento: necesita para vertebrarse, de una doctrina. El fraile carmelita, deshoja las rosas de su amor divino en sus poesías. ¿Qué es el Cántico sino una custodia de pétalos, una orfebral fragancia de suspiros, anhelos, adivinaciones, esperanzas, glorias y nostalgias? Esta explosión de fervores, este hervidero de intimidades puestas al fuego, que es el Cántico, se alisa, se encalma en pensamiento cuando Juan de la Cruz comenta palabra a palabra –en finísima exégesis, en un auto análisis– su poema. Sorprende, la mina de amor que el carmelita encuentra en esa especie de manto freático de la “sicología profunda”. Limpias aguas, sin lodo, transparentes. El ilustre Freud ¿ha estudiado alguna vez a San Juan de la Cruz?, ¿se ha inclinado sobre el brocal de su cisterna? Tanto da. Juan de Yepes no es un “ego” que limita al sur con el “ego” y al norte con el “superego”. San Juan de la Cruz es pensamiento empapado de teologales auxilios. Porque el espíritu en exilio “produce” el pensamiento como “contestación”. Dice el santo: “Un pensamiento del hombre vale más que todo el mundo”. Y añade: “Por tanto, sólo Dios es digno de Él”. Maravillosa conclusión. Escribía Valéry: “No conozco a ningún hombre que haya llegado hasta el final”. El reformador carmelita, sí; él sí ha ido, de derivación en derivación, al cabo último; él no se ha detenido; ha seguido hasta las últimas consecuencias. Buscando al amor con la verdad y a la verdad con el amor, se nos muestra como el alpinista de Dios en su Subida al Monte Carmelo. Despegando de la mundanidad que le estorba, es el genuino nauta que, arrojando lastre, encuentra en la Noche Oscura el auténtico medio divino que otorga a su alma la plena “disponibilidad”, la oquedad para la Gracia (¡Ah, la Gracia! Pegúy pensaba que la Gracia es la esencial juventud del hombre que, por naturaleza, decrece. Recrece la Gracia al hombre que, abandonado a sí mismo, se arruga en vejez, en costumbre, en rutina, en “cosa”). Y la fatiga ascética del ascenso, la oscuridad de la renuncia, se compensa en Juan de la Cruz con la luz de la Llama. Llama viva de amor que es llaga y cauterio.

He aquí la técnica que nos brinda el santo carmelita para una época que carece de amor y parlotea incansablemente de esos efectos del amor que son la libertad, la comprensión, la tolerancia, la fraternidad y la igualdad. Porque queremos los efectos, despreciando la causa. Y preconizamos amores que no pasan por Dios o le rodean en circunvalación artificiosa. ¿Por qué? El Doctor Extático sabe que al “atardecer nos examinarán en el amor”. Entonces ya su vida es una porfía incansable: “ Ni ya busco ganado, ni ya tengo otro oficio, que ya sólo en amor es mi ejercicio”, escribe en una estrofa sutilísima. Para remachar en prosa: “Donde no haya amor, pon amor y hallarás amor”. Y continuar: “¡Oh, dulcísimo amor de Dios mal conocido!, el que halló sus venas descansó...”

¡Hallar la vena del amor divino! Qué difícil se está poniendo, cuando buscamos la fe por caminos que no son los que Dios prepara. Pascal, escribía conmovedoramente: “Ponte de rodillas para que te entre la fe”. Pero, ¿quién pide hoy la fe de rodillas? Falta fe para la fe, y ustedes dispensen la perogrullada. Era el mismo Pascal quien escribía genialmente: “Dios está suficientemente desvelado en las Escrituras para que los que le busquen verdaderamente le encuentren. Y está lo suficientemente oculto para que los que no lo buscan con todo su corazón no lo encuentren”.

Buscar, buscar, porfiar, anhelar. Es el trabajo de la fe. Nuestro poeta santo lo ha dicho mejor que nadie: “Buscando mis amores / iré por esos campos y riberas / ni cogeré las flores / ni temeré a las fieras / y pasaré los fuertes y fronteras”.

Pero mil cristianos hay ya pululantes por ahí que no quieren saber nada de la mística. Que a la hora de adoptar una espiritualidad se contentan con el remedo del “medio divino” de Teilhard de Chardin (donde, como escribe Camón Aznar, “confluyen poéticas invocaciones y cursis logomaquias” en un “libro de alto lirismo y de vulgar sociología”) Mil cristianos que se quedan sin saber a este filósofo canonizado que Azorín no retiraría si hubiera que parangonarle –ya hemos reproducido sus palabras– con Kant o Descartes. Mil cristianos que no han paladeado jamás sus estrofas, que no se han puesto nunca a practicar, para el advenimiento del amor, la “técnica” del cantor de la “soledad sonora” y de la “música callada”...

Pero Juan de la Cruz es la invitación que no cesa. Quiere persuadirnos. Pide que hagamos “noche”, que apaguemos frivolidades, que la soledad no sea desierto sino campo fértil para la sonoridad de lo trascendente; que callen los ruidos y hagan sitio a la música honda e intrépida de los últimos fondos: música que traspasa los sonidos, que los calla, para transfigurarlos en ascuas del espíritu y así encandilar, así gritar “A las aves ligeras / leones, ciervos, gamos saltadores / montes, valles, riberas, / aguas, aires, ardores, / y miedos de las noches veladores”.

¡Si acudiésemos a su invitación! Pero su invitación es dura; “Para venir a lo que no sabes, has de ir por donde no sabes. Para venir a serlo todo, no quieras ser algo en nada”. Muchas exigencias en un tiempo para el que queremos a toda costa el abaratamiento de Dios.

JUAN PASQUAU. 14 de diciembre de 1972

jueves, 14 de octubre de 2010

ELVIRA LINDO EN ÚBEDA




Mañana viernes 15 de octubre, a las 20:30 horas y en el Auditorio del Hospital de Santiago, la escritora Elvira Lindo presentará ante la ciudadanía ubetense su nueva novela, Lo que me queda por vivir, que ha sido editada por Seix Barral y que salió a la venta el pasado día 3 de septiembre. Los críticos la han catalogado como su obra más personal, como su mejor novela, como el libro que la consagra definitivamente como una gran escritora. En ella, abandona los registros que mayoritariamente había utilizado hasta ahora, basados en un magistral dominio del humor y de la ironía (como testimonia su serie sobre Manolito Gafotas), y se adentra en el camino de la sentimentalidad y la ternura de la mano de una joven periodista que en los años ochenta tiene que criar sola a su hijo Gabi, de cuatro años.

La madrileña Elvira Lindo, que nació en Cádiz el 23 de enero de 1962, ha trabajado como periodista y realizado guiones para series de televisión y películas. Autora de multitud de libros y cuentos y de obras de teatro, sus artículos en El País se han convertido en un referente fundamental del periodismo contemporáneo. Lo que me queda por vivir es la cuarta novela que publica la escritora, después de obras como Algo más inesperado que la muerte o Una palabra tuya.

Como se ha dicho, el importante acto cultural de mañana comenzará a las 20:30 horas. Organizado por la Asociación Cultural Ubetense “Alfredo Cazabán Laguna”, tomará la palabra el Presidente de la misma, D. Juan Ramón Martínez Elvira, para cederla seguidamente al escritor ubetense Antonio Muñoz Molina, que se encargará de presentar la novela de su esposa. Dada la talla intelectual y humana de los dos escritores, así como el esmero y cuidado con el que la Asociación prepara sus actos públicos, es de esperar que la cita cultural del vienes 15 de octubre deje en los asistentes un sabor de boca tan exquisito como el que dejó la presencia del propio Muñoz Molina el pasado mes de diciembre.

Tras la presentación, la escritora dedicará a sus lectores los ejemplares de su nuevo libro.

lunes, 21 de junio de 2010

PALABRA DE SARAMAGO




«Pienso que todos estamos ciegos. Somos ciegos que pueden ver, pero que no miran.»

«No creo en Dios y no me hace ninguna falta. Por lo menos estoy a salvo de ser intolerante. Los ateos somos las personas más tolerantes del mundo. Un creyente fácilmente pasa a la intolerancia. En ningún momento de la Historia, en ningún lugar del planeta, las religiones han servido para que los seres humanos se acerquen los unos a los otros. Por el contrario, sólo han servido para separar, para quemar, para torturar. No creo en Dios, no lo necesito y además soy buena persona.»

«Estoy comprometido, o sea, vivo, en un mundo que es un desastre. Mi empeño es no separar al escritor de la persona que soy. Me esfuerzo, en la medida de mis posibilidades, en tratar de entender y explicar el mundo.»

«Somos la memoria que tenemos y la responsabilidad que asumimos. Sin memoria no existimos y sin responsabilidad quizá no merezcamos existir.»

«Hay quien se pasa la vida entera leyendo sin conseguir nunca ir más allá de la lectura. Se quedan pegados a la página, no entienden que las palabras son sólo piedras puestas atravesando la corriente de un río. Si están allí es para que podamos llegar al otro margen, el otro margen es lo que importa.»

«Los únicos interesados en cambiar el mundo son los pesimistas, porque los optimistas están encantados con lo que hay.»

«Los escritores viven de la infelicidad del mundo.»

«La derrota tiene algo positivo: nunca es definitiva. En cambio, la victoria tiene algo negativo: jamás es definitiva».

«Estamos neuróticos. No sólo hay desigualdad en la distribución de la riqueza, sino en la satisfacción de las necesidades básicas. No nos orientamos por un sentido de la racionalidad mínima. La Tierra está rodeada de miles de satélites, podemos tener en casa cien canales de televisión, pero de qué nos sirve eso en este mundo donde mueren tantos. Es una neurosis colectiva, la gente ya no sabe lo que le conviene para su felicidad.»

«El hombre más sabio que conocí no sabía leer ni escribir. Era mi abuelo materno y, aunque analfabeto, era un sabio en su relación con el mundo. Era pastor y había armonía en cada palabra que pronunciaba. Era una pieza en el mundo. No era apático, ni resignado. Era un ser humano directamente conectado con la naturaleza, como los árboles de su huerto, de los cuales se despidió cuando tuvo que viajar a Lisboa. Les abrazó y se despidió de ellos, de su naturaleza, porque sabía que se iba a Lisboa a morir.»

«No me preocupa la muerte, me disolveré en la nada.»

«Nuestra única defensa contra la muerte es el amor.»
«El tiempo es un maestro de ceremonias que siempre acaba poniéndonos en el lugar que nos compete. Vamos avanzando, parando y retrocediendo según sus órdenes. Nuestro error es imaginar que podemos buscarle las vueltas.»

«No se trata sólo de instruir, sino de educar. Y, desde dentro, repercutir en la sociedad. Aprendizaje de la ciudadanía, eso es lo que creo sinceramente que falta. Porque, queramos o no, la democracia está enferma, gravemente enferma, y no es que yo lo diga, basta mirar el mundo...»

«Llevamos siglos preguntándonos los unos a los otros para qué sirve la literatura y el hecho de que no exista respuesta no desanimará a los futuros preguntadores. No hay respuesta posible. O las hay infinitas: la literatura sirve para entrar en una librería y sentarse en casa, por ejemplo. O para ayudar a pensar. O para nada. ¿Por qué ese sentido utilitario de las cosas? Si hay que buscar el sentido de la música, de la filosofía, de una rosa, es que no estamos entendiendo nada. Un tenedor tiene una función. La literatura no tiene una función. Aunque pueda consolar a una persona. Aunque te pueda hacer reír. Para empeorar la literatura basta con que se deje de respetar el idioma. Por ahí se empieza y por ahí se acaba.»

viernes, 12 de marzo de 2010

HA MUERTO MIGUEL DELIBES



Esta madrugada ha muerto el escritor Miguel Delibes, uno de los más grandes hombres de letras de la historia de la literatura en español. Comprometido con la realidad que le tocó vivir desde los valores del cristianismo y del centroizquierda, sus novelas y libros sobre caza o naturaleza, pasan al patrimonio del español como una de las obras más sólidas y hermosas. Su dominio del castellano duro y bello de su Castilla natal; la ternura que destilaba en sus libros para con los débiles, los humillados, los perseguidos; su pasión por la naturaleza; la firmeza de sus convicciones morales y la solidez de sus argumentos... todo ello lo convierte en ese hombre y escritor imprescindible que era desde hace muchos tiempos. En realidad, su muerte sobria y sin aparato no ha hecho más que acrecentar la dimensión de su figura.

Galardonado con los más altos premios de las letras en español, podemos afirmar que con la muerte de Miguel Delibes la literatura española cierra un ciclo de su historia: el de los grandes escritores de talla única y dimensión eterna que abriera la Generación del 98. A los admiradores de Delibes nos quedará el resquemos, eso sí, de que pese a sonar su nombre en muchas ocasiones para el Premio Nobel de Literatura nunca le fue concedido: siempre hubo un relumbrón social con poca sustancia literaria como Cela que se le adelantaba, siempre la necesidad de dárselo a alguna escritora o a algún escritor exótico para ser políticamente correctos... La imperecedera obra de Delibes y su monumental reconstrucción de un castellano limpio de aderezos, decantado con herencias lingüísticas de siglos ya casi desconocidas o desaparecidas, no fue mérito suficiente para la Academia Sueca. Eso, en esta hora del primer día sin Delibes, dice mucho de Don Miguel, que engrosa así la honrosa lista de grandes escritores a los que no se les concedió el Nobel de Literatura.

Desde este blog, los Amigos de la Biblioteca de Úbeda nos sumamos al dolor por la pérdida de este hombre bueno y decente, de este escritor inmenso.

viernes, 26 de febrero de 2010

PÉREZ REVERTE: ENTREVISTA IMPRESCINDIBLE




A punto de salir a las librerías su nueva novela, ambientada en el Cádiz asediado por las tropas napoleónicas, Pérez Reverte ha concedido a El Cultural de El Mundo una entrevista explosiva y cargada de verdades, o explosiva precisamente por estar cargada de verdades y razones. Dado el interés de la misma, remitimos a los lectores de este blog a que disfruten (o se encabronen) con las contundentes palabras de Arturo Pérez Reverte. Por nuestra parte, sólo podemos decir: CHAPÓ.

jueves, 11 de febrero de 2010

EL PREMIO DE JESÚS MAESO



El pasado 29 de enero los ubetenses amantes de la literatura recibían una grata noticia, de la que hemos tardado demasiado en hacernos eco en este blog. Y esa noticia es que el ubetense Jesús Maeso de la Torre, de sesenta y un años de edad, se alzaba con el II Premio Caja Granada de Novela Histórica, que se trata del premio español de este género dotado con mayor cantidad económica, nada más y nada menos que 180.000 euros.

La novela ganadora lleva por título La princesa de las brumas (aunque el autor está barajando cambiarlo, antes de la edición por Grijalbo, por el de La cúpula del mundo, más sonoro), y se desarrolla en 1255, en pleno reinado de Alfonso X “El Sabio”. Se trata de una novela de amor y de intrigas palaciegas, que tiene como trasfondo la pretensión del rey castellano de coronarse como Emperador del Sacro Imperio.

Personaje destacado es la princesa Cristina de Noruega, que además es la detonante de esta novela, ya que el ubetense ha contado que durante una visita a Covarrubias, visitando la tumba de Fernán González, pudo comprobar como un grupo de noruegos cantaban el himno nacional de su país delante de la tumba de la citada princesa.

Maeso de la Torre (que estudió Magisterio en la SA.FA. y que actualmente vive en Cádiz) entra, con este premio, en el privilegiado grupo de los autores consagrados, al que llega con una fecunda trayectoria como novelista histórico a sus espaldas. No en vano, muchos de sus títulos se han convertido en algunos de los más vendidos de la última década.

martes, 9 de febrero de 2010

POR LA LECTURA



Cuando yo era un muchacho, en la España de 1931, vivía en Aranjuez un Maestro Nacional llamado D. Justo G. Escudero Lezamit. A punto de jubilarse, acudía a la escuela incluso los sábados por la mañana aunque no tenía clases porque allí, en un despachito que le habían cedido, atendía su biblioteca circulante. Era suya porque la había creado él solo, con libros donados por amigos, instituciones y padres de alumnos. Sus 'clientes' éramos jóvenes y adultos, hombres y mujeres a quienes sólo cobraba cincuenta céntimos al mes por prestar a cada cual un libro a la semana. Allí descubrí a Dickens y a Baroja, leí a Salgari y a Karl May.

Muchos años después hice una visita a un bibliotequita de un pueblo madrileño. No parecía haber sido muy frecuentada, pero se había hecho cargo recientemente una joven titulada quien había ideado crear un rincón exclusivo para los niños con un trozo de moqueta para sentarlos. Al principio las madres acogieron la idea con simpatía porque les servía de guardería. Tras recoger a sus hijos en el colegio los dejaban allí un rato mientras terminaban de hacer sus compras, pero cuando regresaban a por ellos, no era raro que los niños, intrigados por el final, pidieran quedarse un ratito más hasta terminar el cuento que estaban leyendo. Durante la espera, las madres curioseaban, cogían algún libro, lo hojeaban y a veces también ellas quedaban prendadas. Tiempo después me enteré de que la experiencia había dado sus frutos: algunas lectoras eran mujeres que nunca habían leído antes de que una simple moqueta en manos de una joven bibliotecaria les descubriera otros mundos. Y aún más años después descubrí otro prodigio en un gran hospital de Valencia. La biblioteca de atención al paciente, con la que mitigan las largas esperas y angustias tanto de familiares como de los propios enfermos, fue creada por iniciativa y voluntarismo de una empleada. Con un carrito del supermercado cargado de libros donados, paseándose por las distintas plantas, con largas peregrinaciones y luchas con la administración intentando convencer a burócratas y médicos no siempre abiertos a otras consideraciones, de que el conocimiento y el placer que proporciona la lectura puede contribuir a la curación, al cabo de los años ha logrado dotar al hospital y sus usuarios de una biblioteca con un servicio de préstamos y unas actividades que le han valido, además del prestigio y admiración de cuantos hemos pasado por ahí, un premio del gremio de libreros en reconocimiento a su labor en favor del libro.

Evoco ahora estos tres de entre los muchos ejemplos de tesón bibliotecario, al enterarme de que resurge la amenaza del préstamo de pago. Se pretende obligar a las bibliotecas a pagar 20 céntimos por cada libro prestado en concepto de canon para resarcir –eso dicen– a los autores del desgaste del préstamo.

Me quedo confuso y no entiendo nada. En la vida corriente el que paga una suma es porque: a) obtiene algo a cambio; b) es objeto de una sanción.

Y yo me pregunto: ¿qué obtiene una biblioteca pública, una vez pagada la adquisición del libro para prestarlo? ¿O es que debe ser multada por cumplir con su misión, que es precisamente ésa, la de prestar libros y fomentar la lectura?

Por otro lado, ¿qué se les desgasta a los autores en la operación? ¿Acaso dejaron de cobrar por el libro? ¿Se les leerá menos por ser lecturas prestadas? ¿Venderán menos o les servirá de publicidad el préstamo como cuando una fábrica regala muestras de sus productos? Pero, sobre todo: ¿Se quiere fomentar la lectura? ¿Europa prefiere autores más ricos pero menos leídos? No entiendo a esa Europa mercantil. Personalmente prefiero que me lean y soy yo quien se siente deudor con la labor bibliotecaria en la difusión de mi obra.

Sépanlo quienes, sin preguntarme, pretenden defender mis intereses de autor cargándose a las bibliotecas. He firmado en contra de esa medida en diferentes ocasiones y me uno nuevamente a la campaña.

¡NO AL PRÉSTAMO DE PAGO EN BIBLIOTECAS!

JOSÉ LUIS SAMPEDRO

(Revista IBIUT, núm. 165, Año XXIX, diciembre 2009)

martes, 26 de enero de 2010

27 DE ENERO: RELEER A PRIMO LEVI




Se cumplen mañana 65 años que las tropas del Ejército Roja entraban en el campo de Auschwitz y lo “liberaban” de las garras del poder nazi. (Habría mucho que hablar, sin duda, del triste destino y del brutal trato que recibieron los prisioneros “liberados” por los comunistas rusos y los habitantes que pasaron del yugo hitleriano al yugo soviético, pero ese es otro tema.) En aquella vasta extensión donde la muerte campó a sus anchas, sin Dios y sin piedad, durante cientos de días, acumulando decenas de miles de cadáveres de hombres, mujeres y niños, los soldados rusos se encontraron a penas un puñado de enfermos moribundos o desgastados que los SS no tuvieron tiempo de asesinar, para que no quedasen testigos vivos del horror. Entre esos prisioneros que sobrevivieron estaba Primo Levi, autor de algunas de las más conmovedoras –y literariamente bellas– sobre la tragedia del pueblo judío.

Mañana se celebra el Día de la Memoria, para recordar a los seis millones de víctimas del Holocausto. Y hoy, en homenaje a Primo Levi, se inaugura en Turín, su ciudad natal, una exposición con textos inéditos y fotografías que recorren su etapa juvenil como partisano que luchó contra el fascismo. Seguramente muy pocos lectores de este blog tienen oportunidad de desplazarse a Turín para presenciar esta exposición dedicada a un hombre esencial para entender y juzgar el siglo XX, pero todos tenemos la oportunidad de aprovechar esta trágica conmemoración para volver a leer, para releer, las páginas poderosísimas de Si esto es un hombre o Los hundidos y los salvados, que son unas páginas que nos llenan de dudas y nos ayudan a ser mejores. Ayer la serie "CSI Nueva York" dedicó un magnífico capítulo a recordar el horror del Holocausto, honrando a las víctimas y mostrando su desprecio por los criminales de Hitler. El mejor homenaje que nosotros podemos rendir a esas incontables víctimas del mayor horror de la historia es volver a leer a Primo Levi, que no puede dejarnos indiferentes.

martes, 5 de enero de 2010

RECORDANDO A JUAN PASQUAU




Son muchos los mortales que quedan huérfanos a muy temprana edad, en esa edad en la que más precisan de la ayuda de su progenitor, faltándoles el apoyo, la protección, el consejo, la educación, el cariño... Faltándoles su consoladora y gratificante sombra.

Yo fui uno de los que formó parte de esa desgarradora orfandad paterna. Concretamente el 26 de septiembre de 1963.

Empero, a diferencia de aquellos que ya no encontrarían jamás la añorada presencia y figura del patriarca del hogar, del cabeza de familia, del padre querido, tuve la inmensa dicha de contar con la mano firme y extendida, con la palabra diáfana y erudita, con la sonrisa clara y amorosa, con el afecto sincero y profundo de uno de los hombres más íntegros, buenos, sencillos e inteligentes que Úbeda nos ha brindado en los anales de su historia: Juan Pasquau Guerrero. A quien, desde aquellos instantes, consideré como mi segundo padre.

Llevado de la estrecha amistad que le unía con la rama de los Castillo y de los Vico, se acordó de mi modesta y apesadumbrada persona para designarme como auxiliar suyo en la Biblioteca Pública Municipal, situada, por entonces, en el magno patio renacentista del Ayuntamiento ubetense.

Por hallarse tan ligado a mi familia, yo conocía su ejemplar trayectoria literaria de brillantísimo escritor.

Ejercía como Profesor en las Escuelas Profesionales de la Sagrada Familia (no le agradaba en absoluto lo de “SA.FA.” que –según su fino olfato– “huele a plástico o a abono sintético”), había colaborado, desde muy joven, con sólo dieciséis años, en los periódicos locales “La Provincia” y “Vida Nueva”. Después fueron numerosísimos sus artículos en “Jaén”, “Patria” e “Ideal” de Granada, “Madrid”, “Blanco y Negro” y “ABC”, donde fue considerado, en este último, como uno de sus mejores articulistas. Fue premiado en la VI y VII Fiesta de la Poesía local, por sus trabajos “Comentario a San Juan de la Cruz” y “Úbeda monumental y turística”. Asimismo fue galardonado en diversas localidades de la provincia, recibiendo el preciado y delicado “Olivo de Oro”. Ostentaba el cargo de Concejal y el de Archivero-Bibliotecario de nuestras Casas Consistoriales, Consejero del Instituto de Estudios Giennenses. En el año 1950 fue fundador y director, durante dieciocho años, de la enjundiosa, pulcra, elegante y prestigiosa revista “VBEDA”. En ella nos deleitábamos con sus excelentes trabajos que firmaba con “Juan Pasquau”, las iniciales “J.P.”, “P” y los seudónimos de “Anselmo de Esponera” y “Miguel H. Uribe”. Pregona, en 1958, nuestra Semana Santa y, en dicho año, sale a la luz su obra cumbre “Biografía de Úbeda”, la más importante de cuantas se han publicado sobre nuestra prócer ciudad, toda vez que, además del rigor en el dato y en la fecha, se encuentra adobada de una prosa filosófica, nostálgica, costumbrista, castiza, popular y chispeante que hacen las delicias del lector por su incomparable amenidad. Uno de sus primeros ejemplares pasó a poder de mis padres, con una dedicatoria que nunca olvidaré. Con anterioridad había publicado “Polvo iluminado” (1949) y, posteriormente, “El espíritu de la escuela” (1962).

(CONTINUARÁ...)

ANTONIO DEL CASTILLO VICO

lunes, 4 de enero de 2010

CINCUENTA AÑOS SIN CAMUS




Se cumplen hoy cincuenta años de la muerte en accidente de tráfico de uno de los hombres más grandes del siglo XX. Se trata de Albert Camus, fallecido el 4 de enero de 1960, en plena madurez personal y creativa.

Camus es un escritor íntegro, creador de un universo y una visión completamente personal e independiente que no renuncia a las contradicciones y las angustias para meter el dedo en la llaga del desarraigo del ser humano, tanto más absurdo cuando más poseído vive por las realidades de un mundo en el que todo es posible. Camus fue –es, sigue siendo– un escritor valiente y necesario, capaz de decir cosas que muy pocos se atrevieron a decir, capaz de someter a juicio sus propios prejuicios para intentar acercarse al mundo y verlo tal y como es y no como quieren hacérnoslo ver las ideologías. Y Camus es un hombre de inmensa dignidad, que no se avergonzó de su pasado humilde, de su pobreza, un hombre comprometido, solidario, que desde su soledad de exiliado del siglo vivió y sintió la ternura por los que nada tienen, por los desposeídos, por las víctimas de la historia.

Camus es, en definitiva, un escritor plenamente vigente al que siempre hay que volver y al que se le quiere rendir homenaje de admiración y respeto de este blog de la Biblioteca de Úbeda, porque sabemos que en muy pocos escritores el ser humano está tan dolorosamente vivo como en Albert Camus.

miércoles, 16 de diciembre de 2009

ENTREVISTA A MUÑOZ MOLINA



La cita es en el Parador de Úbeda. Antonio Muñoz Molina ha accedido a atender a este periódico en su ciudad natal, haciendo un hueco entre sus muchos compromisos familiares y sus no menos compromisos literarios propios de la publicación de una nueva novela, 'La noche de los tiempos'.

Ha llegado antes que yo, y disfruta del sosiego que reina en el patio porticado del palacio renacentista acompañado de cuatro personas. Curiosamente todos beben tónica. Por no desentonar pido otra. Jesús Cárdenas, director del Parador, le pide que firme en el libro de visitas del establecimiento. Manuel Madrid, encargado de presentar el libro en el acto organizado en Úbeda, le informa de que parece que van a restaurar el maltrecho Palacio de los Orozco que sirvió al Académico de la Lengua de escenario para su novela 'Beatus Ille'. «Había empezado a escribir planteando la historia en otro lugar, pero visité el edificio y me gustó, por lo que rápidamente organicé la mudanza», contesta el autor con una de esas sonrisas que no suele lucir en público.

Ruina

Por otro lado, Ramón Beltrán, responsable del Archivo Municipal, le pone al día, con pelos y señales, de las más que cuestionadas obras en la iglesia de Santa María. «Qué barbaridad», responde un atento y ya no tan sonriente Muñoz Molina al conocer ciertos detalles. Y Andrea Pezzini, empresario turístico, le cuenta que han puesto en marcha una ruta literaria para visitantes basada en sus libros. «Mucha ruina», apostilla el escritor recordando lo poco que se parecen ya muchos de los espacios de Úbeda a los que inmortalizó en su Mágina.

Sin ir más lejos, el tranquilo barrio de San Lorenzo en el que nació y se crió, hoy es una caja de resonancia plagada de jóvenes y coches que han fijado allí uno de sus centros de ocio nocturno. El ilustre vecino tuvo ocasión de comprobarlo en verano estando en la casa de la familia. Casi no pudo pegar ojo: «había más ruido allí que en mi apartamento de Nueva York». Entre Úbeda y Mágina discurrió nuestra charla, pasando por 'La noche de los tiempos'.

-Entiendo que presentar este libro en Úbeda tiene más que ver con el cariño que con los réditos editoriales.

-Me lo ofrecieron los amigos de la Asociación Cultural Alfredo Cazabán y me pareció buena idea. Hay una cosa importante, aparte de la relación de cariño con la ciudad y con las personas, que es reivindicar el trabajo de la gente que hace cosas sin depender de la administración. En España hay demasiada presencia de la política en las cosas. Cuando me invitaron, la única condición que puse fue que no quería un acto de naturaleza política, no por nada, sólo porque creo que la sociedad civil también debe tener su soberanía, y no puede estar continuamente dependiendo de la política.

-Además, es usted profeta en su tierra.

-Siempre he sentido a la gente muy cálida conmigo, y eso es muy alentador. No tengo conflicto alguno con mi ciudad natal. Al revés, tengo una relación de cariño muy grande con mucha gente de varias generaciones. Algunos eran niños o no habían nacido cuando yo empecé a publicar. Y eso a mi me conforta mucho y me da mucha alegría; ese calor y esa generosidad de la gente.

-En su calidad de ubetense, ¿cómo ve Úbeda desde fuera?.

-Se ve como el resto de España. No ha habido mucho cuidado con el patrimonio. España es un país muy maltratado en su paisaje urbano. Y Úbeda es una víctima más.

Dueños

-Al respecto, hace poco publicaba usted un artículo que titulaba 'Desolación de volver'. ¿Es para tanto?.

-Sí. Tenemos que entender que nosotros no somos los dueños del mundo, somos depositarios. Cada generación es depositaria de una herencia que le ha sido legada por una anterior y que tiene que transmitir a la siguiente. Aparte de monumentos, palacios e iglesias, recibimos un legado singular, un paisaje, una estructura de ciudad, un patrimonio de arquitectura popular, y hay que preguntarse qué le vamos a dejar a los que vienen detrás. También porque después nos van a pedir cuentas. Y luego, es preciso considerar que el cuidado del patrimonio y del paisaje es profundamente práctico y rentable. Lo que no es rentable es destruir y hacer algo que está en todas partes. Cuando viajas por Europa, ves que ha habido un talento extraordinario para conservar lo mejor, para modernizarse plenamente sin destruir nada, y sabiendo aprovechar el capital tremendo que tiene la singularidad de un sitio.

-Es decir, que no le gusta mucho lo que ve.

-La gente no va a venir a Úbeda a ver una urbanización horrorosa. Y una ciudad no es sólo cuatro monumentos. Es muchas más cosas: el paisaje que se ve al llegar a ella, el diálogo entre el pasado y el presente. Y yo me temo que eso ya no es algo específico de Úbeda. Lo específico de Úbeda es el volumen de la riqueza que había y su grado de deterioro.

-En esta ocasión visita la ciudad para presentar su trabajo más ambicioso. ¿Cómo está funcionando?.

-Estoy vagamente al tanto. Uno no debe preocuparse más de la cuenta de esas cosas. Aunque en el caso de un libro como este te sientes responsable ante el esfuerzo que la editorial está haciendo. Los sentimientos son encontrados: por una parte no quieres preocuparte, pero por otra tienes que preocuparte.

-Tengo entendido que en la editorial están contentos.

-Sí, y por tanto, yo también lo estoy. Aunque creo que un libro literario tiene que durar en el tiempo. Por su propia naturaleza tiene que tardar en calar. A mi, si me das la opción entre el éxito comercial inmediato o el éxito a largo plazo, evidentemente me quedo con lo segundo. Ese es el verdadero desafío. Mi primera novela salió hace casi 24 años, pero nunca ha dejado de estar en las librerías, y eso es lo que más satisfacción me da, lo que creo que es lo propio de lo literario.

-¿Por qué eligió un arquitecto para protagoinizar esta novela y no un escritor?.

-Fue casi por casualidad. No quería que fuera un escritor. Yo quería hacer un retrato de una España de la cual hay información, sobre todo, acerca de escritores. Pero en esa España había mucha más gente trabajando, y trabajando estupendamente. La Generación del 27 son poetas, pero en esa misma época había excelentes arquitectos, científicos, médicos, debido a una explosión de renovación del país que estaba en todos los campos.

Opciones

-Al escribir utilizando como contexto la Guerra Civil, ¿pensó en quién contentaría y en quién no?.

-No puedes pensar en eso. Tienes que hacer aquello que crees que tienes que hacer, porque además no tienes muchas más opciones. En este caso he intentado reflejar una vida en un momento particular de la historia de España. Si para contentar a unos tienes que decir que los señores de una de las partes fueron intachables y para contentar a otros tienes que decir lo contrario, yo pienso que ese no es problema mío. Es el problema de personas que tres cuartos de siglo después necesitan situarse a un lado o a otro de la trinchera.

-Me da la sensación de que tampoco contentará a mucha gente de izquierdas.

-En la novela se comentan muchas barbaridades, cometidas en nombe de unas ideas o en nombre de otras, pero todas esas barbaridades están documentadas. Las fuentes morales de la novela son escritores vinculados a la izquierda, pero eso no implica ser indulgente con los crímenes cometidos en nombre de la izquierda.

-¿Cree que nos han contado la historia tal y como fue?.

-La historia está contada estupendamente, pero hay dos niveles distintos. Por un lado está el nivel de la investigación histórica y de los testimonios personales, y a otro nivel está la diatriba política de los últimos años. En el primer nivel, la historia está muy bien contada, y hay bastante acuerdo.

-Pues yo tengo un hermano de 22 años al que todo esto de la Guerra Civil le suena a poco menos que a chino.

-Eso es muy malo. Y quizá no se haya sabido contar, cuando es muy importante conocer la historia. El problema de no conocerla es que puedes ser fácilmente víctima de los manipuladores de la historia, que actúan continuamente desde la política.

-¿La Ley de Memoria Histórica pondrá cada cosa en su sitio?.

-Eso es muy complicado. Estaría bien que se estableciera un relato oficial de lo que ocurrió, hecho por historiadores, que contara las causas, el desarrollo y el resultado. Eso ya está en los libros de historia, pero no se ha oficializado. Y además hay actualmente una grave irresponsabilidad política al utilizar la historia como arma arrojadiza.

-¿Merece la pena remover fosas como pretenden hacer con la de Federico García Lorca?.

-También es muy complicado, porque intervienen distintas voluntades. Comprendo perfectamente la posición de la familia y comprendo que haya quienes quieran encontrar los restos de sus seres queridos. Pero creo que no se debe hacer. Algo ha estado profundamente equivocado para que se llegue a este punto, a esta disputa. Me parece de mal gusto.

-¿Piensa ya en su próximo proyecto?.

-No. Ahora busco un tiempo de tranquilidad. Escribir está muy bien, pero no escribir también.

-¿Volverá a escribir sobre Mágina?.

-Nunca se sabe, pero probablemente.

ALBERTO ROMÁN (Ideal, 12 diciembre 2009)

jueves, 10 de diciembre de 2009

MULTITUDES PARA MUÑOZ MOLINA



El escritor y Académico presentó en Úbeda 'La noche de los tiempos', su nueva novela.

El escritor ubetense y Académico de la Lengua, Antonio Muñoz Molina, se dio anoche un baño de multitudes en su ciudad natal. Llegó para presentar 'La noche de los tiempos', su nueva novela. Y el acto, organizado por la Asociación Cultural Alfredo Cazabán Laguna de la localidad, en colaboración con la editorial Seix Barral, superó con creces todas las expectativas. No en vano, se iba a desarrollar en el salón de actos del Hospital de Santiago y finalmente se trasladó al auditorio del citado centro cultural, que también se quedó pequeño pues no cabía ni un alfiler. Incluso los asientos de los laterales y el coro estaban ocupados en su totalidad, y al final de la sala muchas personas tuvieron quedarse en pie.

Tímido

Aunque se considera profeta en su tierra y sabe que en Úbeda tiene muchos lectores, él no esperaba tanto. Pero le supo a gloria. No obstante, tímido como es, no pudo evitar bajar la cabeza cuando ocupó la mesa del escenario y fue recibido con un unánime aplauso. Eso sí, lució una sonrisa de satisfacción que mantuvo posteriormente cuando empezó a reconocer caras familiares entre la concurrencia.

No era para menos esta masiva respuesta, pues presentar su último libro ante sus paisanos fue todo un detalle, una deferencia alejada de cualquier tipo de rédito editorial, aunque cabe señalar que se agotaron todos los ejemplares de 'La noche de los tiempos' que se pusieron a la venta en la entrada. Hubo quienes se los llevaron a pares. Tal y como reconoció minutos antes a IDEAL, no dudó en aceptar la invitación de la Asociación Cultural Alfredo Cazabán Laguna. Sólo puso una condición: que no se convirtiera en un acto político, pues prefería una convocatoria movida por un grupo de ciudadanos comprometidos con la cultura y con su ciudad. Y así fue.

'La noche de los tiempos' lleva en las estanterías de las librerías desde el pasado 11 de noviembre, y acumula unas cifras de ventas muy favorables. Aunque el propio Muñoz Molina dijo a esta redacción estar «vagamente al tanto» de estos datos, ya que le interesa más que un libro dure en el tiempo, que permanezca en las librerías, como ocurre con todas sus obras anteriores, incluso la primera publicada hace ahora 24 años. «Si me dan a elegir entre el éxito comercial inmediato o a largo plazo, me quedo con lo segundo», comentó.

Mil páginas

Todo apunta a que así ocurrirá con 'La noche de los tiempos'. Consta de casi mil páginas y se la considera la más ambiciosa creación narrativa del autor ubetense. Así, los críticos aventuran que pasará a la historia como una de las grandes novelas en español sobre la Guerra Civil y el exilio. Narra las vicisitudes del arquitecto Ignacio Abel, su amor imposible, su horror ante los sucesos españoles y su marcha a Estados Unidos en el año 1936. Durante la recta final de su viaje, tras escapar de España vía Francia, recuerda la historia de amor clandestino con la mujer de su vida y la crispación social y el desconcierto que precedieron al estallido del conflicto fratricida. Se trata de una novela en la que, desde esa visión coral del pasado, el autor opone la necesidad personal de amar y ser amado a la sangrienta espiral de odio provocada por los fanatismos religiosos e ideológicos.

El acto comenzó con unas palabras de bienvenida de Juan Ramón Martínez Elvira, presidente de la asociación organizadora, y la introducción a la novela corrió a cargo del colaborador y columnista de IDEAL, el también ubetense Manuel Madrid Delgado, quien aseguró que la talla y valoración de esta obra «crecerán a medida que pasen los años». Además consideró que Muñoz Molina mira la realidad de 1936 «con una capacidad de comprensión hacia sus personajes que llega a estremecernos, porque esa mirada no elude el horror y la barbarie».

También dijo que se trata de un libro valiente, «porque se atreve a decir cosas que en este país muy poca gente había dicho antes». Y por ello lo calificó de necesario, «porque era justo ahora, que nos quieren hacer creer que todos los fusilados y asesinados por los nacionales son mártires de la democracia y la libertad, cuando alguien tenía que decir que eso no es cierto».

Por su parte, el autor desgranó sus intenciones con esta novela de amor ambientada en el año previo al inicio de la Guerra Civil española, cuya trama es ficticia aunque no su contexto, muy bien documentado. No en vano, por ella transitan personajes reales (como Negrín, Moreno Villa o Bergamín) que junto a los creados por él tejen una red colectiva que contextualiza la vivencia personal de un solo individuo y que convierte la narración en una sinfonía de asociaciones y sugerencias, en la caja de resonancia de toda una época. Además, se mostró agradecido por el recibimiento y contento de estar en Úbeda.

“Leer es el único acto soberano que nos queda”.

Para finalizar el acto, y antes de que Antonio Muñoz Molina atendiera pacientemente a una masa de lectores ubetenses que querían su firma en uno de los ejemplares de 'La noche de los tiempos', la Asociación Alfredo Cazabán le obsequió con una acuarela del pintor local Antonio Espadas en la que aparece el Palacio de los Orozco (escenario de su novela 'Beatus Ille').

Asimismo, como agradecimiento por su presencia en Úbeda, el colectivo le entregó una pieza de cerámica de Juan Pablo Tito con una frase del propio escritor: «porque leer es el único acto soberano que nos queda». Y previamente, los miembros de la Asociación Plaza Vieja le entregaron al escritor una placa como reconocimiento por su compromiso con el patrimonio ubetense, demostrado en muchas ocasiones.
ALBERTO ROMÁN (Diario Ideal)

miércoles, 9 de diciembre de 2009

HOY, CITA CON MUÑOZ MOLINA



Esta tarde, a las 20:30 horas, nuestro paisano Antonio Muñoz Molina presentará en el Auditorio del Hospital de Santiago su última obra La noche de los tiempos, una monumental novela que narra la vida de Ignacio Abel durante los meses previos a la Guerra Civil y durante las primeras semanas de ésta. Ignacio Abel es un arquitecto racionalista y moderno, afiliado al PSOE y la UGT, dentro de los cuales se encuadra junto al sector democrático y moderado –y minoritario– de Besteiro, Prieto, de los Ríos o Negrín, que vive una historia de amor con Judith Biely. Esta historia de amor, que lleva a Abel a abandonar a su familia y su país, atraviesa toda la novela, en la que hay capítulos verdaderamente memorables, que nos permiten acercarnos con una viveza casi física a los días horribles de la Guerra Española.

La expectación levantada en la ciudad y en gran parte de la provincia por la presencia en el Hospital de Santiago del prestigioso escritor es grande. No en vano, Antonio Muñoz Molina sigue siendo profeta en su tierra, como demuestra la repercusión que tuvo un artículo suyo publicado en El País el primer sábado de septiembre, en el que se dolía por el grado de deterioro que sufre el patrimonio histórico y artístico de la ciudad como consecuencia de la venalidad e incompetencia políticas. Muestra del interés despertado por este importantísimo acto cultural, son las páginas especiales que hoy le dedica el Diario Ideal a Antonio Muñoz Molina, en las que destacan artículos de José Biedma López, Miguel Pasquau Liaño, Rafael Bellón Zurita, Juan Ramón Martínez Elvira y Manuel Madrid Delgado.

Por último, cabe destacar que este acto cultural, con entrada libre, ha sido organizado por la Asociación Cultural “Alfredo Cazabán Laguna”, y en él intervendrán, además de Muñoz Molina, Manuel Madrid Delgado y Juan Ramón Martínez Elvira.

viernes, 20 de noviembre de 2009

HABLA MUÑOZ MOLINA


Dejamos aquí el enlace con el vídeo en el que Antonio Muñoz Molina explica en su despacho el proceso de creación de su última novela, La noche de los tiempos, que desde ayer está a la venta en todas las librerías de España y que será presentada en Úbeda por el autor el 9 de diciembre, en un acto organizado por la Asociación "Alfredo Cazabán".

http://www.elpais.com/videos/cultura/BABELIA/939/casa/Antonio/Munoz/Molina/elpepucul/20091120elpepucul_1/Ves/

viernes, 13 de noviembre de 2009

MUÑOZ MOLINA EN ÚBEDA



El escritor ubetense y Académico de la Lengua, Antonio Muñoz Molina, presentará próximamente en Úbeda su nueva novela, titulada La noche de los tiempos, que ha sido editada por Seix Barral. La cita será el día 9 del próximo mes de diciembre, miércoles, a partir de las ocho y media de la tarde, en el auditorio del centro cultural Hospital de Santiago.

La novela está recién salida del horno, pues lleva a la venta desde el pasado miércoles, 11 de noviembre. Consta de casi mil páginas y ya se la considera la más ambiciosa creación narrativa del autor ubetense. Así, los críticos aventuran que pasará a la historia como una de las grandes novelas en español sobre la Guerra Civil y el exilio.

Año 1936

No en vano esta obra narra las vicisitudes del arquitecto Ignacio Abel, su amor imposible, su horror ante los sucesos españoles y su marcha a Estados Unidos en el año 1936. Durante la recta final de su viaje, tras escapar de España vía Francia, recuerda la historia de amor clandestino con la mujer de su vida y la crispación social y el desconcierto que precedieron al estallido del conflicto fratricida.

Según la sinopsis ofrecida por la editorial, La noche de los tiempos es una gran novela de amor ambientada en el año previo al inicio de la Guerra Civil española. Por ella transitan personajes reales (como Negrín, Moreno Villa o Bergamín) y personajes de ficción, tejiendo una red colectiva que contextualiza la vivencia personal de un solo individuo y que convierte la narración en una sinfonía de asociaciones y sugerencias, en la caja de resonancia de toda una época.

Este libro es el máximo empeño literario de Antonio Muñoz Molina, y, sin duda alguna, un texto único sobre las raíces de la sociedad actual. Se trata de una novela en la que, desde esa visión coral del pasado, el autor opone la necesidad personal de amar y ser amado a la sangrienta espiral de odio provocada por los fanatismos religiosos e ideológicos.

El acto

El acto de presentación en Úbeda ha sido organizado por la Asociación Cultural Alfredo Cazabán Laguna de la localidad en colaboración con la editorial Seix Barral. Antonio Muñoz Molina estará acompañado en la mesa por el colaborador y columnista del diario Ideal, el también ubetense Manuel Madrid Delgado, quien será el encargado de presentarlo, y por Juan Ramón Martínez Elvira, presidente de la asociación organizadora, que cerrará el acto.

La visita del escritor a Úbeda ha despertado cierta expectación y no sólo por el aspecto literario. Y es que, en la mente de muchos ubetenses está aún el artículo que publicó hace sólo unas semanas en un periódico de tirada nacional, en el que mostraba la tremenda desolación que sentía al visitar su ciudad, por las muchas obras, no siempre certeras, llevadas a cabo últimamente en calles y plazas.

ALBERTO ROMÁN

jueves, 29 de mayo de 2008

ENTREVISTA A GARCÍA MÁRQUEZ



Por su interés, les ofrecemos la posibilidad de escuchar la interesantísima y larga entrevista que allá por 1996 (poco después de la publicación de Noticia de un secuestro) le hizo Iñaki Gabilondo a Gabriel García Márquez. Sin duda es un placer escuchar al Premio Nobel de Literatura reflexionar sobre su vida y su obra y sobre su condición de escritor. Y esta entrevista cobra más interés ahora que se ha anunciado que el año próximo saldrá a la luz la nueva novela del más ilustre residente de Macondo. Por eso hemos creído interesante ofrecérsela aquí a los ciudadanos que quieren a la Biblioteca de Úbeda.