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martes, 28 de junio de 2011

CONFERENCIA SOBRE EL PALACIO DE LOS OROZCO





Esta tarde, a las 8 de la tarde y en la Sala "Julio Corzo" del Hospital de Santiago, dentro del Ciclo de Conferencias sobre el Patrimonio Histórico que vienen celebrándose desde hace cuatro o cinco años por estas fechas para conmemorar la declaración de Úbeda como Patrimonio de la Humanidad, tendrá lugar la conferencia El palacio de los Orozco: particularidades y recuperación de un edificio único, dedicada al bello palacio de ressonancias francesas sito en la Plaza de San Pedro y que sirvió a Muñoz Molina de inspiración para su Beatus Ille, que en breve se publicará en Estados Unidos.

Los conferenciantes serán dos jóvenes ubetenses sobradamente preparados: José Manuel Almansa Moreno, Doctor en Historia del Arte y profesor universitario, que disertará sobre las particularidades del bellísimo edificio sito en la Plaza de San Pedro; y Manuel Martos Leiva, Licenciado en Bellas Artes en la especialidad de Restauración y Conservación y responsable de la intervención que actualmente se realiza en el palacio. Esta intervención ha permitido recuperar brillantemente la magnífica fachada del edificio, actuándose en estos momentos en el interior del palacio.

viernes, 28 de enero de 2011

PRESENTACIÓN DE LOS ÍNDICES DE "VBEDA"





Hoy, a las 8 de la tarde y en el Hospital de Santiago, tendrá lugar la presentación de los ÍNDICES de la Revista VBEDA. Realizados por Ramón Beltrán, Diego de la Cruz Martínez y Antonio Almagro, los Índices de esta revista se convierten, según la Asociación “Alfredo Cazabán Laguna”, impulsora de esta importante iniciativa, en “un instrumento que permita el rápido acceso manual a los contenidos para todos los que dispongan de la colección y, lo que resulta aun más interesante, para quienes se hagan con la edición digital completa de la revista”, que está siendo preparada por la propia Asociación y que puede consultarse en su página web (http://www.vbeda.com/), el gran portal cultural de la ciudad.

De todos es conocida la relevancia cultural e histórica de la revista VBEDA, uno de los grandes referentes culturales de la Úbeda del siglo XX. Fundada en enero de 1950 a iniciativa de ese gran alcalde que fue Pedro Sola, Juan Pasquau Guerrero fue su director y alma mater durante los dieciocho años en los que se publicó. Por eso, el acercar esa revista al gran público es una de las más importantes tareas culturales realizadas en los últimos años, lo que demuestra el buen hacer de una Asociación que, como la “Alfredo Cazabán”, es poco dada al autobombo y apuesta por el trabajo serio, responsable y callado, que es el trabajo que finalmente cala hondo en la cultura de una ciudad.

Asimismo, la Asociación informa de que con este acto (en el cual se repartirán 100 cds con los Índices de VBEDA) se da el pistoletazo de salida al Club de Lectura “Antonio Machado”. Este Club de Lectura, ligado a la Biblioteca Pública “Juan Pasquau”, ha sido puesto en marcha por la Asociación “Alfredo Cazabán” (que se encargará del desarrollo de las actividades que le sean propias) gracias a la iniciativa y generosa aportación económica de Antonio Muñoz Molina; para el desarrollo de las actividades del mismo, el Ayuntamiento de Úbeda ha puesto a disposición una de las salas propias de la Biblioteca Municipal.

jueves, 16 de diciembre de 2010

PREMIO A LA CONCORDIA PARA MUÑOZ MOLINA




El escritor Antonio Muñoz Molina ha sido galardonado con el Premio Concordia 2010, que concede la Fundación Fernando Abril Martorell. Se trata de un prestigioso premio destinado a reconocer pretenden reconocer “la trayectoria de personas o entidades que hayan destacado en la práctica, defensa o difusión de los valores de tolerancia y humanismo o en el impulso del consenso como método para la consolidación de la libertad y de la democracia en España.” A Muñoz Molina, que se ha consolidado en los últimos años como un referente ético de la ciudadanía española, se le ha concedido este XII Premio Abril Martorell como reconocimiento “a la defensa que en sus artículos y crónicas hace de los valores éticos de la Transición política, así como por la imparcialidad con la que el escritor aborda los problemas de la sociedad”, según Europa Press.

Ahora que los sectarismos de nuevo cuño, adobados de arrebatos justicieros o nacionalistas, parecen poner en peligro todo lo que con tanto esfuerzo, tanta generosidad y tanto sacrificio le costó conseguir a la sociedad española (esta democracia sin duda mejorable pero no por ello menos valiosa y defendible) parece oportuno que se premie a gente como Antonio Muñoz Molina, que sigue pensando que el espíritu de concordia, de entendimiento y de encuentro que hizo posible la Transición y la superación de cuarenta años de guerra civil y dictadura, sigue siendo válido para superar la difícil hora que atraviesa nuestro país. Su última novela, La noche de los tiempos, abunda en esa consideración sobre la necesidad de superar prejuicios y visiones sesgadas de la historia, reconociendo cuanto de valioso concurre en nuestro presente y despreciando cualquier pasado, sea cuál sea la ideología bajo la que se esconde, que esté teñido con sangre y odio.

En ediciones anteriores, este Premio ha sido entregado al rey Juan Carlos I, a políticos como Santiago Carrillo, Alfonso Guerra o Jordi Pujol, artistas como Agustín Ibarrola, filósofos como Fernando Savater o entidades como la CEOE, UGT y CC.OO., artífices de los Pactos de La Moncloa.

jueves, 18 de noviembre de 2010

MUÑOZ MOLINA Y LA EDUCACIÓN




En el último número de la revista MERCURIO, editada por la Fundación José Manuel de Lara, se ha publicado un magnífico artículo de nuestro paisano Antonio Muñoz Molina. Dedicado este número a la educación en España, Muñoz Molina dice con la valentía, la sensatez y el espíritu cívico que le caracteriza cosas que muy pocas personas se atreven a decir en nuestro país y que, desgraciadamente, menos aún están dispuestas a oír.

Por su interés, os animamos a que leáis y difundáis este artículo a través de redes sociales, blogs y foros. Podéis leerlo pinchando directamente aquí: ARTÍCULO DE ANTONIO MUÑOZ MOLINA.

Igualmente os informamos de que estamos realizando las gestiones para poder recibir un número “apañado” de ejemplares de esta revista, muy interesante para los amantes de los libros, que se reparte gratuitamente la primera semana de cada mes. El objetivo es que los lectores que estén interesados puedan retirarla en la Biblioteca Municipal.

jueves, 14 de octubre de 2010

ELVIRA LINDO EN ÚBEDA




Mañana viernes 15 de octubre, a las 20:30 horas y en el Auditorio del Hospital de Santiago, la escritora Elvira Lindo presentará ante la ciudadanía ubetense su nueva novela, Lo que me queda por vivir, que ha sido editada por Seix Barral y que salió a la venta el pasado día 3 de septiembre. Los críticos la han catalogado como su obra más personal, como su mejor novela, como el libro que la consagra definitivamente como una gran escritora. En ella, abandona los registros que mayoritariamente había utilizado hasta ahora, basados en un magistral dominio del humor y de la ironía (como testimonia su serie sobre Manolito Gafotas), y se adentra en el camino de la sentimentalidad y la ternura de la mano de una joven periodista que en los años ochenta tiene que criar sola a su hijo Gabi, de cuatro años.

La madrileña Elvira Lindo, que nació en Cádiz el 23 de enero de 1962, ha trabajado como periodista y realizado guiones para series de televisión y películas. Autora de multitud de libros y cuentos y de obras de teatro, sus artículos en El País se han convertido en un referente fundamental del periodismo contemporáneo. Lo que me queda por vivir es la cuarta novela que publica la escritora, después de obras como Algo más inesperado que la muerte o Una palabra tuya.

Como se ha dicho, el importante acto cultural de mañana comenzará a las 20:30 horas. Organizado por la Asociación Cultural Ubetense “Alfredo Cazabán Laguna”, tomará la palabra el Presidente de la misma, D. Juan Ramón Martínez Elvira, para cederla seguidamente al escritor ubetense Antonio Muñoz Molina, que se encargará de presentar la novela de su esposa. Dada la talla intelectual y humana de los dos escritores, así como el esmero y cuidado con el que la Asociación prepara sus actos públicos, es de esperar que la cita cultural del vienes 15 de octubre deje en los asistentes un sabor de boca tan exquisito como el que dejó la presencia del propio Muñoz Molina el pasado mes de diciembre.

Tras la presentación, la escritora dedicará a sus lectores los ejemplares de su nuevo libro.

jueves, 17 de diciembre de 2009

DOS LIBROS DEDICADOS


Desde el pasado día 10, la Biblioteca Pública Municipal "Juan Pasquau" cuenta con dos pequeños "tesoros" entre sus fondos. Se trata de dos ejemplares de La noche de los tiempos, especialmente dedicados por Antonio Muñoz Molina a la Biblioteca y a sus miles de usuarios.

Igualmente les informamos de que en la web de la Asociación "Alfredo Cazabán Laguna" (http://www.vbeda.com/) se ha creado un panel en el que, si así lo estiman oportuno y si fueron de los afortunados a los que nuestro paisano les dedicó un libro, podrán mostrar las palabras que Muñoz Molina les dedicó.

Les dejamos ya con las dedicatorias que figuran en los ejemplares de la Biblioteca Pública.




miércoles, 16 de diciembre de 2009

ENTREVISTA A MUÑOZ MOLINA



La cita es en el Parador de Úbeda. Antonio Muñoz Molina ha accedido a atender a este periódico en su ciudad natal, haciendo un hueco entre sus muchos compromisos familiares y sus no menos compromisos literarios propios de la publicación de una nueva novela, 'La noche de los tiempos'.

Ha llegado antes que yo, y disfruta del sosiego que reina en el patio porticado del palacio renacentista acompañado de cuatro personas. Curiosamente todos beben tónica. Por no desentonar pido otra. Jesús Cárdenas, director del Parador, le pide que firme en el libro de visitas del establecimiento. Manuel Madrid, encargado de presentar el libro en el acto organizado en Úbeda, le informa de que parece que van a restaurar el maltrecho Palacio de los Orozco que sirvió al Académico de la Lengua de escenario para su novela 'Beatus Ille'. «Había empezado a escribir planteando la historia en otro lugar, pero visité el edificio y me gustó, por lo que rápidamente organicé la mudanza», contesta el autor con una de esas sonrisas que no suele lucir en público.

Ruina

Por otro lado, Ramón Beltrán, responsable del Archivo Municipal, le pone al día, con pelos y señales, de las más que cuestionadas obras en la iglesia de Santa María. «Qué barbaridad», responde un atento y ya no tan sonriente Muñoz Molina al conocer ciertos detalles. Y Andrea Pezzini, empresario turístico, le cuenta que han puesto en marcha una ruta literaria para visitantes basada en sus libros. «Mucha ruina», apostilla el escritor recordando lo poco que se parecen ya muchos de los espacios de Úbeda a los que inmortalizó en su Mágina.

Sin ir más lejos, el tranquilo barrio de San Lorenzo en el que nació y se crió, hoy es una caja de resonancia plagada de jóvenes y coches que han fijado allí uno de sus centros de ocio nocturno. El ilustre vecino tuvo ocasión de comprobarlo en verano estando en la casa de la familia. Casi no pudo pegar ojo: «había más ruido allí que en mi apartamento de Nueva York». Entre Úbeda y Mágina discurrió nuestra charla, pasando por 'La noche de los tiempos'.

-Entiendo que presentar este libro en Úbeda tiene más que ver con el cariño que con los réditos editoriales.

-Me lo ofrecieron los amigos de la Asociación Cultural Alfredo Cazabán y me pareció buena idea. Hay una cosa importante, aparte de la relación de cariño con la ciudad y con las personas, que es reivindicar el trabajo de la gente que hace cosas sin depender de la administración. En España hay demasiada presencia de la política en las cosas. Cuando me invitaron, la única condición que puse fue que no quería un acto de naturaleza política, no por nada, sólo porque creo que la sociedad civil también debe tener su soberanía, y no puede estar continuamente dependiendo de la política.

-Además, es usted profeta en su tierra.

-Siempre he sentido a la gente muy cálida conmigo, y eso es muy alentador. No tengo conflicto alguno con mi ciudad natal. Al revés, tengo una relación de cariño muy grande con mucha gente de varias generaciones. Algunos eran niños o no habían nacido cuando yo empecé a publicar. Y eso a mi me conforta mucho y me da mucha alegría; ese calor y esa generosidad de la gente.

-En su calidad de ubetense, ¿cómo ve Úbeda desde fuera?.

-Se ve como el resto de España. No ha habido mucho cuidado con el patrimonio. España es un país muy maltratado en su paisaje urbano. Y Úbeda es una víctima más.

Dueños

-Al respecto, hace poco publicaba usted un artículo que titulaba 'Desolación de volver'. ¿Es para tanto?.

-Sí. Tenemos que entender que nosotros no somos los dueños del mundo, somos depositarios. Cada generación es depositaria de una herencia que le ha sido legada por una anterior y que tiene que transmitir a la siguiente. Aparte de monumentos, palacios e iglesias, recibimos un legado singular, un paisaje, una estructura de ciudad, un patrimonio de arquitectura popular, y hay que preguntarse qué le vamos a dejar a los que vienen detrás. También porque después nos van a pedir cuentas. Y luego, es preciso considerar que el cuidado del patrimonio y del paisaje es profundamente práctico y rentable. Lo que no es rentable es destruir y hacer algo que está en todas partes. Cuando viajas por Europa, ves que ha habido un talento extraordinario para conservar lo mejor, para modernizarse plenamente sin destruir nada, y sabiendo aprovechar el capital tremendo que tiene la singularidad de un sitio.

-Es decir, que no le gusta mucho lo que ve.

-La gente no va a venir a Úbeda a ver una urbanización horrorosa. Y una ciudad no es sólo cuatro monumentos. Es muchas más cosas: el paisaje que se ve al llegar a ella, el diálogo entre el pasado y el presente. Y yo me temo que eso ya no es algo específico de Úbeda. Lo específico de Úbeda es el volumen de la riqueza que había y su grado de deterioro.

-En esta ocasión visita la ciudad para presentar su trabajo más ambicioso. ¿Cómo está funcionando?.

-Estoy vagamente al tanto. Uno no debe preocuparse más de la cuenta de esas cosas. Aunque en el caso de un libro como este te sientes responsable ante el esfuerzo que la editorial está haciendo. Los sentimientos son encontrados: por una parte no quieres preocuparte, pero por otra tienes que preocuparte.

-Tengo entendido que en la editorial están contentos.

-Sí, y por tanto, yo también lo estoy. Aunque creo que un libro literario tiene que durar en el tiempo. Por su propia naturaleza tiene que tardar en calar. A mi, si me das la opción entre el éxito comercial inmediato o el éxito a largo plazo, evidentemente me quedo con lo segundo. Ese es el verdadero desafío. Mi primera novela salió hace casi 24 años, pero nunca ha dejado de estar en las librerías, y eso es lo que más satisfacción me da, lo que creo que es lo propio de lo literario.

-¿Por qué eligió un arquitecto para protagoinizar esta novela y no un escritor?.

-Fue casi por casualidad. No quería que fuera un escritor. Yo quería hacer un retrato de una España de la cual hay información, sobre todo, acerca de escritores. Pero en esa España había mucha más gente trabajando, y trabajando estupendamente. La Generación del 27 son poetas, pero en esa misma época había excelentes arquitectos, científicos, médicos, debido a una explosión de renovación del país que estaba en todos los campos.

Opciones

-Al escribir utilizando como contexto la Guerra Civil, ¿pensó en quién contentaría y en quién no?.

-No puedes pensar en eso. Tienes que hacer aquello que crees que tienes que hacer, porque además no tienes muchas más opciones. En este caso he intentado reflejar una vida en un momento particular de la historia de España. Si para contentar a unos tienes que decir que los señores de una de las partes fueron intachables y para contentar a otros tienes que decir lo contrario, yo pienso que ese no es problema mío. Es el problema de personas que tres cuartos de siglo después necesitan situarse a un lado o a otro de la trinchera.

-Me da la sensación de que tampoco contentará a mucha gente de izquierdas.

-En la novela se comentan muchas barbaridades, cometidas en nombe de unas ideas o en nombre de otras, pero todas esas barbaridades están documentadas. Las fuentes morales de la novela son escritores vinculados a la izquierda, pero eso no implica ser indulgente con los crímenes cometidos en nombre de la izquierda.

-¿Cree que nos han contado la historia tal y como fue?.

-La historia está contada estupendamente, pero hay dos niveles distintos. Por un lado está el nivel de la investigación histórica y de los testimonios personales, y a otro nivel está la diatriba política de los últimos años. En el primer nivel, la historia está muy bien contada, y hay bastante acuerdo.

-Pues yo tengo un hermano de 22 años al que todo esto de la Guerra Civil le suena a poco menos que a chino.

-Eso es muy malo. Y quizá no se haya sabido contar, cuando es muy importante conocer la historia. El problema de no conocerla es que puedes ser fácilmente víctima de los manipuladores de la historia, que actúan continuamente desde la política.

-¿La Ley de Memoria Histórica pondrá cada cosa en su sitio?.

-Eso es muy complicado. Estaría bien que se estableciera un relato oficial de lo que ocurrió, hecho por historiadores, que contara las causas, el desarrollo y el resultado. Eso ya está en los libros de historia, pero no se ha oficializado. Y además hay actualmente una grave irresponsabilidad política al utilizar la historia como arma arrojadiza.

-¿Merece la pena remover fosas como pretenden hacer con la de Federico García Lorca?.

-También es muy complicado, porque intervienen distintas voluntades. Comprendo perfectamente la posición de la familia y comprendo que haya quienes quieran encontrar los restos de sus seres queridos. Pero creo que no se debe hacer. Algo ha estado profundamente equivocado para que se llegue a este punto, a esta disputa. Me parece de mal gusto.

-¿Piensa ya en su próximo proyecto?.

-No. Ahora busco un tiempo de tranquilidad. Escribir está muy bien, pero no escribir también.

-¿Volverá a escribir sobre Mágina?.

-Nunca se sabe, pero probablemente.

ALBERTO ROMÁN (Ideal, 12 diciembre 2009)

jueves, 10 de diciembre de 2009

MULTITUDES PARA MUÑOZ MOLINA



El escritor y Académico presentó en Úbeda 'La noche de los tiempos', su nueva novela.

El escritor ubetense y Académico de la Lengua, Antonio Muñoz Molina, se dio anoche un baño de multitudes en su ciudad natal. Llegó para presentar 'La noche de los tiempos', su nueva novela. Y el acto, organizado por la Asociación Cultural Alfredo Cazabán Laguna de la localidad, en colaboración con la editorial Seix Barral, superó con creces todas las expectativas. No en vano, se iba a desarrollar en el salón de actos del Hospital de Santiago y finalmente se trasladó al auditorio del citado centro cultural, que también se quedó pequeño pues no cabía ni un alfiler. Incluso los asientos de los laterales y el coro estaban ocupados en su totalidad, y al final de la sala muchas personas tuvieron quedarse en pie.

Tímido

Aunque se considera profeta en su tierra y sabe que en Úbeda tiene muchos lectores, él no esperaba tanto. Pero le supo a gloria. No obstante, tímido como es, no pudo evitar bajar la cabeza cuando ocupó la mesa del escenario y fue recibido con un unánime aplauso. Eso sí, lució una sonrisa de satisfacción que mantuvo posteriormente cuando empezó a reconocer caras familiares entre la concurrencia.

No era para menos esta masiva respuesta, pues presentar su último libro ante sus paisanos fue todo un detalle, una deferencia alejada de cualquier tipo de rédito editorial, aunque cabe señalar que se agotaron todos los ejemplares de 'La noche de los tiempos' que se pusieron a la venta en la entrada. Hubo quienes se los llevaron a pares. Tal y como reconoció minutos antes a IDEAL, no dudó en aceptar la invitación de la Asociación Cultural Alfredo Cazabán Laguna. Sólo puso una condición: que no se convirtiera en un acto político, pues prefería una convocatoria movida por un grupo de ciudadanos comprometidos con la cultura y con su ciudad. Y así fue.

'La noche de los tiempos' lleva en las estanterías de las librerías desde el pasado 11 de noviembre, y acumula unas cifras de ventas muy favorables. Aunque el propio Muñoz Molina dijo a esta redacción estar «vagamente al tanto» de estos datos, ya que le interesa más que un libro dure en el tiempo, que permanezca en las librerías, como ocurre con todas sus obras anteriores, incluso la primera publicada hace ahora 24 años. «Si me dan a elegir entre el éxito comercial inmediato o a largo plazo, me quedo con lo segundo», comentó.

Mil páginas

Todo apunta a que así ocurrirá con 'La noche de los tiempos'. Consta de casi mil páginas y se la considera la más ambiciosa creación narrativa del autor ubetense. Así, los críticos aventuran que pasará a la historia como una de las grandes novelas en español sobre la Guerra Civil y el exilio. Narra las vicisitudes del arquitecto Ignacio Abel, su amor imposible, su horror ante los sucesos españoles y su marcha a Estados Unidos en el año 1936. Durante la recta final de su viaje, tras escapar de España vía Francia, recuerda la historia de amor clandestino con la mujer de su vida y la crispación social y el desconcierto que precedieron al estallido del conflicto fratricida. Se trata de una novela en la que, desde esa visión coral del pasado, el autor opone la necesidad personal de amar y ser amado a la sangrienta espiral de odio provocada por los fanatismos religiosos e ideológicos.

El acto comenzó con unas palabras de bienvenida de Juan Ramón Martínez Elvira, presidente de la asociación organizadora, y la introducción a la novela corrió a cargo del colaborador y columnista de IDEAL, el también ubetense Manuel Madrid Delgado, quien aseguró que la talla y valoración de esta obra «crecerán a medida que pasen los años». Además consideró que Muñoz Molina mira la realidad de 1936 «con una capacidad de comprensión hacia sus personajes que llega a estremecernos, porque esa mirada no elude el horror y la barbarie».

También dijo que se trata de un libro valiente, «porque se atreve a decir cosas que en este país muy poca gente había dicho antes». Y por ello lo calificó de necesario, «porque era justo ahora, que nos quieren hacer creer que todos los fusilados y asesinados por los nacionales son mártires de la democracia y la libertad, cuando alguien tenía que decir que eso no es cierto».

Por su parte, el autor desgranó sus intenciones con esta novela de amor ambientada en el año previo al inicio de la Guerra Civil española, cuya trama es ficticia aunque no su contexto, muy bien documentado. No en vano, por ella transitan personajes reales (como Negrín, Moreno Villa o Bergamín) que junto a los creados por él tejen una red colectiva que contextualiza la vivencia personal de un solo individuo y que convierte la narración en una sinfonía de asociaciones y sugerencias, en la caja de resonancia de toda una época. Además, se mostró agradecido por el recibimiento y contento de estar en Úbeda.

“Leer es el único acto soberano que nos queda”.

Para finalizar el acto, y antes de que Antonio Muñoz Molina atendiera pacientemente a una masa de lectores ubetenses que querían su firma en uno de los ejemplares de 'La noche de los tiempos', la Asociación Alfredo Cazabán le obsequió con una acuarela del pintor local Antonio Espadas en la que aparece el Palacio de los Orozco (escenario de su novela 'Beatus Ille').

Asimismo, como agradecimiento por su presencia en Úbeda, el colectivo le entregó una pieza de cerámica de Juan Pablo Tito con una frase del propio escritor: «porque leer es el único acto soberano que nos queda». Y previamente, los miembros de la Asociación Plaza Vieja le entregaron al escritor una placa como reconocimiento por su compromiso con el patrimonio ubetense, demostrado en muchas ocasiones.
ALBERTO ROMÁN (Diario Ideal)

miércoles, 9 de diciembre de 2009

HOY, CITA CON MUÑOZ MOLINA



Esta tarde, a las 20:30 horas, nuestro paisano Antonio Muñoz Molina presentará en el Auditorio del Hospital de Santiago su última obra La noche de los tiempos, una monumental novela que narra la vida de Ignacio Abel durante los meses previos a la Guerra Civil y durante las primeras semanas de ésta. Ignacio Abel es un arquitecto racionalista y moderno, afiliado al PSOE y la UGT, dentro de los cuales se encuadra junto al sector democrático y moderado –y minoritario– de Besteiro, Prieto, de los Ríos o Negrín, que vive una historia de amor con Judith Biely. Esta historia de amor, que lleva a Abel a abandonar a su familia y su país, atraviesa toda la novela, en la que hay capítulos verdaderamente memorables, que nos permiten acercarnos con una viveza casi física a los días horribles de la Guerra Española.

La expectación levantada en la ciudad y en gran parte de la provincia por la presencia en el Hospital de Santiago del prestigioso escritor es grande. No en vano, Antonio Muñoz Molina sigue siendo profeta en su tierra, como demuestra la repercusión que tuvo un artículo suyo publicado en El País el primer sábado de septiembre, en el que se dolía por el grado de deterioro que sufre el patrimonio histórico y artístico de la ciudad como consecuencia de la venalidad e incompetencia políticas. Muestra del interés despertado por este importantísimo acto cultural, son las páginas especiales que hoy le dedica el Diario Ideal a Antonio Muñoz Molina, en las que destacan artículos de José Biedma López, Miguel Pasquau Liaño, Rafael Bellón Zurita, Juan Ramón Martínez Elvira y Manuel Madrid Delgado.

Por último, cabe destacar que este acto cultural, con entrada libre, ha sido organizado por la Asociación Cultural “Alfredo Cazabán Laguna”, y en él intervendrán, además de Muñoz Molina, Manuel Madrid Delgado y Juan Ramón Martínez Elvira.

viernes, 20 de noviembre de 2009

HABLA MUÑOZ MOLINA


Dejamos aquí el enlace con el vídeo en el que Antonio Muñoz Molina explica en su despacho el proceso de creación de su última novela, La noche de los tiempos, que desde ayer está a la venta en todas las librerías de España y que será presentada en Úbeda por el autor el 9 de diciembre, en un acto organizado por la Asociación "Alfredo Cazabán".

http://www.elpais.com/videos/cultura/BABELIA/939/casa/Antonio/Munoz/Molina/elpepucul/20091120elpepucul_1/Ves/

viernes, 13 de noviembre de 2009

MUÑOZ MOLINA EN ÚBEDA



El escritor ubetense y Académico de la Lengua, Antonio Muñoz Molina, presentará próximamente en Úbeda su nueva novela, titulada La noche de los tiempos, que ha sido editada por Seix Barral. La cita será el día 9 del próximo mes de diciembre, miércoles, a partir de las ocho y media de la tarde, en el auditorio del centro cultural Hospital de Santiago.

La novela está recién salida del horno, pues lleva a la venta desde el pasado miércoles, 11 de noviembre. Consta de casi mil páginas y ya se la considera la más ambiciosa creación narrativa del autor ubetense. Así, los críticos aventuran que pasará a la historia como una de las grandes novelas en español sobre la Guerra Civil y el exilio.

Año 1936

No en vano esta obra narra las vicisitudes del arquitecto Ignacio Abel, su amor imposible, su horror ante los sucesos españoles y su marcha a Estados Unidos en el año 1936. Durante la recta final de su viaje, tras escapar de España vía Francia, recuerda la historia de amor clandestino con la mujer de su vida y la crispación social y el desconcierto que precedieron al estallido del conflicto fratricida.

Según la sinopsis ofrecida por la editorial, La noche de los tiempos es una gran novela de amor ambientada en el año previo al inicio de la Guerra Civil española. Por ella transitan personajes reales (como Negrín, Moreno Villa o Bergamín) y personajes de ficción, tejiendo una red colectiva que contextualiza la vivencia personal de un solo individuo y que convierte la narración en una sinfonía de asociaciones y sugerencias, en la caja de resonancia de toda una época.

Este libro es el máximo empeño literario de Antonio Muñoz Molina, y, sin duda alguna, un texto único sobre las raíces de la sociedad actual. Se trata de una novela en la que, desde esa visión coral del pasado, el autor opone la necesidad personal de amar y ser amado a la sangrienta espiral de odio provocada por los fanatismos religiosos e ideológicos.

El acto

El acto de presentación en Úbeda ha sido organizado por la Asociación Cultural Alfredo Cazabán Laguna de la localidad en colaboración con la editorial Seix Barral. Antonio Muñoz Molina estará acompañado en la mesa por el colaborador y columnista del diario Ideal, el también ubetense Manuel Madrid Delgado, quien será el encargado de presentarlo, y por Juan Ramón Martínez Elvira, presidente de la asociación organizadora, que cerrará el acto.

La visita del escritor a Úbeda ha despertado cierta expectación y no sólo por el aspecto literario. Y es que, en la mente de muchos ubetenses está aún el artículo que publicó hace sólo unas semanas en un periódico de tirada nacional, en el que mostraba la tremenda desolación que sentía al visitar su ciudad, por las muchas obras, no siempre certeras, llevadas a cabo últimamente en calles y plazas.

ALBERTO ROMÁN

lunes, 5 de mayo de 2008

ARTÍCULO DE MUÑOZ MOLINA EN EL PAÍS



Ida y Vuelta

DE UNA BIBLIOTECA A OTRA
Antonio Muñoz Molina

Una biblioteca pública no es sólo un lugar para el conocimiento y el disfrute de los libros: también es uno de los espacios cardinales de la ciudadanía. Es en la biblioteca pública donde el libro manifiesta con plenitud su capacidad de multiplicarse en tantas voces como lectores tengan sus páginas; donde se ve más claro que escribir y leer, dos actos solitarios, lo incluyen a uno sin embargo en una fraternidad que se basa en lo más verdadero y lo más íntimo que hay en cada uno de nosotros y que no tiene límites en el espacio ni en el tiempo. La lectura, los libros, empezaron siendo privilegio de unos pocos, herramientas de poder y de control de las conciencias. La imprenta, al permitir de pronto la multiplicación casi ilimitada de lo que antes era único y difícil de copiar, hizo estallar desde dentro la ciudadela hermética de las palabras escritas, alentando una revolución que empezó por reconocer en cada uno el derecho soberano a leer la Biblia en su propia lengua y en la intimidad de su casa, sin la mediación autoritaria de una jerarquía. Gentes que leían libros albergaron ideas inusitadas: que el mérito y el talento personal y no el origen distinguían a los seres humanos; que todos por igual tenían derecho a la instrucción, a la libertad y a la justicia.

La escuela pública, la biblioteca pública, son el resultado de esas ideas emancipadoras: también son su fundamento. Con egoísmo legítimo uno compra un libro, lo lee, lo lleva consigo, lo guarda en su casa, vuelve a leerlo al cabo de un tiempo o ya no lo abre nunca. En la biblioteca pública el mismo libro revive una y otra vez con cada uno de los lectores que lo han elegido, multiplicado tan milagrosamente como los panes y los peces del evangelio: un alimento que nutre y sin embargo no se consume; que forma parte de una vida y luego de otra y siendo el mismo palabra por palabra cambia en la imaginación de cada lector. En la librería no todos somos iguales; en la biblioteca universitaria el grado de educación y la tarjeta de identidad académica establecen graves limitaciones de acceso; sólo en la biblioteca pública la igualdad en el derecho a los libros se corresponde con la profunda democracia de la literatura, que sólo exige a quien se acerca a ella que sepa leer y sea capaz de prestar una atención intensa a las palabras escritas. En el reino de la literatura no hay privilegios de nacimiento ni acreditaciones oficiales, ni jerarquías de ninguna clase ante las que haya que bajar la cabeza: nadie tiene la obligación de leer una determinada obra maestra; y no hay libro tan difícil que pueda ser inaccesible para un lector con vocación y constancia. Pomposos catedráticos resultan ser lectores ineptos: cualquier persona con sentido común es capaz de degustar la más delgadas sutilezas de un libro. En el cuarto de trabajo o de estudio con frecuencia uno está demasiado solo: en la biblioteca pública se disfruta un equilibrio perfecto entre el ensimismamiento y la compañía, entre la quietud necesaria para la lectura y la grata conciencia de la vida real que sigue sucediendo a nuestro alrededor.

Los barrios de Nueva York están punteados de sucursales de la gran Biblioteca Pública de la quinta Avenida. El edificio central tiene una escala imponente: los mármoles, la escalinata, las columnas, los dos grandes leones benévolos. Las bibliotecas de barrio son mucho más modestas en apariencia, pero no esconden menos tesoros, y son igual de acogedoras. La que yo visito casi cada mañana está en una zona de pequeños negocios puertorriqueños, de peluquerías rancias de caballeros, de puestos de frutas del Caribe, de casas de comidas baratas que tienen nombres como La Caridad o La Flor de Mayo. El trámite para hacerse socio dura unos cinco minutos y es gratis. Con su tarjeta uno puede solicitar cualquier libro, disco o película y en unos pocos días le avisarán de que puede ir a recogerlo. Pero para entrar en la biblioteca y pasarse en ella las horas no hace falta ni siquiera una acreditación, en una ciudad donde hay tantas barreras de seguridad que puede ser tan inhóspita para el que no tiene dinero. A mi alrededor, en las otras mesas de la biblioteca, hay universitarios obsesivos que han venido a estudiar y jubilados que leen tranquilamente el periódico, un chico que mueve la cabeza y los hombros al ritmo de la música que escucha en el iPod mientras sonríe para sí leyendo una novela gráfica, una muchacha asiática sumergida en una biografía de Virginia Woolf, una abuela a la que una empleada le enseña con ilimitada paciencia cómo acceder a su cuenta de correo electrónico en la fila de ordenadores de la sala, una mujer demente que se ha sentado cerca de mí dejando caer sobre la mesa, como si fuera una lápida, un diccionario enorme de psiquiatría.

Yo leo, trabajo, miro el correo, escribo alguna postal, gustosamente solo y a la vez acompañado, mecido por el rumor cauteloso de la gente. Vengo a trabajar en una biblioteca pública y me acuerdo siempre de la primera que conocí, en la que empecé a educarme, tan lejos ahora y tan presente en la memoria, la biblioteca municipal de Úbeda, que descubrí cuando tenía unos doce años. La mirada infantil, como la poesía épica, agranda los lugares, magnifica las cosas: yo nunca había visto salas tan grandes, estanterías llenas de libros que llegaban a los techos, sumergidas parcialmente en una penumbra en la que brillaban con intensidad misteriosa las lámparas bajas sobre las mesas de lectura. En cualquier otro lugar mis deseos y mis aficiones estaban limitados por la falta de dinero: en la biblioteca yo era un potentado. Fuera de allí las cosas pertenecían a alguien, casi siempre a otro: en la biblioteca eran mías y a la vez de todos. No existe mejor escuela de ciudadanía.

Sin aquella biblioteca hoy yo no estaría en ésta. Y como ahora las palabras pueden viajar tan instantáneamente como vuelven a la conciencia las imágenes del pasado remoto, cuando abro el portátil para mirar el correo encuentro un manifiesto en defensa de la biblioteca municipal de Úbeda, dañada por el abandono, por esa idea festera y despilfarradora que tiene cualquier política cultural en España, donde no hay límite para el gasto público a condición de que éste sea superfluo. Cualquier municipio español gasta millones en contratar artistas de moda o alentar paletadas vernáculas: pero en una pequeña biblioteca no hay dinero para comprar libros, y si lo hubiera no quedaría espacio donde mostrarlos; cada vez existirá menos la posibilidad de que alguien encuentre en ella el refugio y la iluminación de los libros; de que un niño fantasioso entre en la biblioteca pública como Simbad en la gruta del tesoro. Pongo mi firma al pie de ese manifesto de ciudadanos ilustrados y por un momento la lejanía no existe y la mesa de lectura en la que estoy sentado pertenece a aquella biblioteca que no he pisado en tantos años.
Publicado en EL PAÍS (Babelia) el 3 de mayo de 2008

miércoles, 23 de abril de 2008

MUÑOZ MOLINA APOYA EL MANIFIESTO



Sí, el ubetense Antonio Muñoz Molina ha suscrito el Manifiesto en Defensa de la Biblioteca Pública "Juan Pasquau". Desde Nueva York remitió en la tarde de ayer un correo electrónico que textualmente decía: "Estimado amigo: me llega este manifiesto en defensa de la biblioteca pública de Úbeda y quiero firmarlo con toda convicción, porque a esa biblioteca le tengo muchísimo cariño."

Que el ubetense más universal se ponga a la cabeza de este Manifiesto es todo un honor para las decenas de ciudadanos que ya se han adherido al mismo. Pero también un toque de atención para los políticos que siguen ciegos y sordos en todo lo que tiene que ver con la Biblioteca. Esperemos que, ahora sí, el Manifiesto sirva para lo único que pretende: dignificar la Biblioteca Municipal de Úbeda.